lunes, 21 de julio de 2014

EL MAYOR PELIGRO DEL UNSCHOOLING.



Seguro que muchos de vosotros pensaréis que no puede haber ningún “peligro” a la hora de ser respetuoso y flexible con los ritmos, intereses, pasiones y motivaciones de los niños, ¿verdad?

Personalmente, yo sí veo que pueda haber algunos peligros al relajarnos con exceso con el pretexto de ser respetuosos. Me explico, puede haber algún padre o madre que piense que lo mejor será no intervenir en el aprendizaje de los niños. Que ellos van aprendiendo lo que necesitan y quieren en cada momento. Eso sí es así pero en mi opinión, SÍ hay que estar PRESENTE a diario y mucho. Cuando un niño muestra interés por algo y no se le acompaña en ese preciso instante, el interés puede quedar perdido hasta la próxima vez que se ilumine o que le venga en mente algo sobre aquello. Hay quienes dicen que si realmente le interesa eso ya volverá a preguntar o a mostrar señales. No obstante, ¿por qué perder esa maravillosa oportunidad ahora para poder compartir con él y tener que esperar a la próxima vez?.

Con el pretexto de ser unschoolers he visto algunas familias muy relajadas con niños que no saben muy bien qué hacer, aburridos muchas horas al día y mamas que van haciendo sus cosas por la casa sin realmente estar allí presentes con los niños ya que ellos “solos” van aprendiendo y haciendo lo que quieren, desean y necesitan. A veces podemos confundir libertad y respeto por los procesos naturales de vida y aprendizaje con libertinaje o falta de atención por parte de los padres. Si pasamos muchas horas con nuestros hijos durante el día es lógico que nos cansemos de sus juegos o de que necesitemos estar con otros adultos, con nuestra pareja o hacer lo que nos guste… pero es muy importante que las horas que sí estamos con ellos estemos con presencia en el aquí y el ahora. Interesándonos por sus cosas, hablando, compartiendo sus juegos, viendo las señales de alerta cuando sus necesidades no están siendo satisfechas. Como ya he dicho en varias ocasiones para que un niño pueda  y quiera aprender necesita tener sus necesidades más básicas de afecto, atención, emocionales, motrices… satisfechas. En mi opinión, la clave está en dar antes de que necesiten pedir. Una vez han pedido, ya hay carencia. Si damos demasiado ellos ya nos lo harán saber.

Os voy a confesar algo. En alguna que otra ocasión me he visto a mí misma inmersa en mis cosas (cocinando, pensando, hablando por teléfono, hablando con mi pareja, leyendo, contestando mails, escribiendo, preparando talleres, tendiendo la ropa, barriendo…) y olvidándome de que tengo a 3 tesoros por la casa. Al verlos entretenidos con sus cositas he ido de una tarea a otra. Al ver que están en el patio, me pongo a barrer, como aún siguen allí empiezo a cocinar, luego suben y se ponen a hacer no sé qué en el comedor… Allí ya empieza algún que otro conflicto… no intervengo ya que parece que lo solucionan ellos mismos. Pero, no… al cabo de otro ratito se vuelven a disgustar por algo… Uno grita, otro se enfada y el tercero viene llorando a la cocina y “click”. En ese preciso instante me doy cuenta de que llevan un par de horas o más “solos” sin que yo ni su padre estemos con ninguno de ellos. No he estado presente durante esas dos horas en ningún momento todo y que no he dejado de estar allí, en la casa, con ellos. Eso no es presencia, eso no es acompañar, eso no es respetar, eso no es dar libertad… Eso es simplemente no estar presente. Cuando me doy cuenta de que no he estado presente paro y empiezo de nuevo o rebobino.

Cuando los niños no nos ven presentes o no estamos dispuestos a satisfacer sus necesidades en el aquí y el hora y les decimos: “ahora no puedo, espera, luego, hazlo tu…”  es cuando empiezan a estar inquietos, aburridos, se enfadan, piden comida… Si no nos tienen cuando nos necesitan tienden a hacer cosas para que nos demos cuenta de que están allí. Si no nos acercamos nosotros por puro placer de estar con ellos, si no somos nosotros quienes nos interesamos por sus cosas, si no somos nosotros quienes nos acercamos y les damos un beso sin más y luego seguimos con lo nuestro, si no somos nosotros quienes les llevamos un zumo de limón mientras juegan en el patio, si no somos nosotros quienes les llevamos algo para picar cuando están en el ordenador, si no somos nosotros quienes estamos presentes para ellos… bien seguro que ellos sabrán como tenernos a su lado aunque sea teniendo que discutir con sus hermanos.

Ellos saben lo que legítimamente les corresponde y si no lo pueden tener de un modo sano lo buscaran de otro. No sería más sano que nos tengan simplemente porque nosotros queremos estar con ellos en vez de que nos tengan que "suplicar". No olvidemos que nadie pide lo que no necesita.

Aunque yo piense que mis hijos tienen todas sus necesidades satisfechas y que tanto yo como su padre les queremos incondicionalmente me doy cuenta de que no siempre es así. Una cosa es que yo piense que están satisfechos y otra muy distinta es que ellos se sientan así. Yo puedo decir que les quiero mucho pero eso no vale para nada si ellos no se sienten queridos por mí. El amor que yo siento por ellos debe llegarles, tienen que sentirlo así, de lo contrario no les nutre. ¿Cómo me doy cuenta? Su comportamiento me dice cuando no he estado suficientemente presente. Sus emociones, por consiguiente su comportamiento, son como los indicadores del coche que nos dicen que falta aceite o gasolina. Su comportamiento y sus emociones nos pueden estar diciendo “necesito más mamá o más atención”. Un niño feliz, respetado, tenido en cuenta… se siente bien por tanto su comportamiento es armonioso. Cuando alguna necesidad no está siendo satisfecha y no estamos presentes los niños ya no se sienten tan bien por lo tanto su comportamiento deja de ser armonioso.

Su comportamiento nos indica que algo no marcha bien. Y casi nunca el problema es de ellos sino más bien nuestro. Somos nosotros los adultos los que tenemos que satisfacer las necesidades de los niños y no los niños las nuestras.

Tenemos que buscar momentos en donde poder satisfacer nuestras necesidades para empoderarnos y seguir siendo las madres y padres que nuestros hijos necesitan que seamos.

En mi opinión, la falta de PRESENCIA es el mayor peligro a la hora de criar a nuestros hijos. Tanto si somos homeschoolers como unschoolers o los tenemos escolarizados nuestra presencia diaria debería ser de calidad. Estar presente no es hacernos simplemente compañía, es mucho más que eso.

Estar presente es tener el culo en el suelo y jugar con ellos, es escuchar la misma canción una y otra vez por qué a nuestro hijo le encanta, es ver esa peli con ellos aunque ya la hayamos visto 3 veces esta semana, es escucharle y mirarle atentamente cuando nos habla, es leerle ese libro otra vez, es mirarlos mientras juegan solos, es cocinar con amor sus platos preferidos, es llevarlos a los sitios que más les gustan, es interesarnos por las cosas que a él o a ella le interesan, es darle más de aquello que le gusta, interesa o apasiona, es preguntarle cómo se siente, es ofrecernos para lo que necesiten, es mostrarles el mundo a través de nuestros ojos…

Estar presente no es olvidarme de ellos mientras yo hago lo mío, no es  pensar que ellos se las arreglan solos, no es esperar a que me llamen 3 veces antes de atenderles, no es posponer lo suyo siempre ante lo mío, no es aburrirme cuando estoy con ellos, no es pensar en mis cosas mientras hago ver que estoy allí, no es hacer 4 cosas a la vez, no es ir con prisas…

En mi opinión, el mayor peligro de una mamá unschooler (y os lo digo por experiencia) puede ser precisamente la falta de presencia con el pretexto de que yo respeto a mis hijos y les dejo hacer lo que quieren en cada momento.


sábado, 12 de julio de 2014

El antibiótico natural que la Industria farmacéutica siempre ha ocultado.

Quiero compartir esta entrada interesantísima del blog PERIODISMO ALTERNATIVO.


Aquí un poco:

"La F.D.A. más tarde celebró su victoria sobre la polio jactándose de que la nueva generación de vacunas nos había salvado. La agencia astutamente esperó hasta que la epidemia entró en su ocaso natural para liberar la vacuna, con el fin de garantizar que las personas vieran una conexión entre la fecha de lanzamiento de la vacuna y la desaparición de la enfermedad.
El público y un buen número de médicos, fueron engañados con el fin de que obviaran el hecho de que los medicamentos de plata representaban un tratamiento seguro, que efectivamente acababa rápidamente con la poliomielitis."
El articulo vale mucho la pena.

miércoles, 9 de julio de 2014

Avance del programa del encuentro de ALE en agosto 2014.

De 19 al 24 de agosto en Ugena, Toledo.

Nosotros estaremos en este encuentro pero como ya podréis observar en el programa no me he ofrecido para ninguna charla ni taller Gestalt. Me voy a reservar estos días de vacaciones en familia. No obstante, no descarto tener tertulias varias y debates en la piscina, zona de juegos o por la noche. Ya sabéis que esto de hablar sobre los temas que más me apasionan es lo mio. Esta vez necesito estar más presente y no tan pendiente del programa.

Nos vemos allí.
Un beso.

Aquí os dejo la entrada del blog de ALE:

El verano ya está aquí, y aunque son muchas las charlas y actividades que aún nos quedan por confirmar, creemos interesante daros a conocer algunas de las que ya sabemos que tendremos en el II EpLe este mes de agosto en Úgena. Nos está quedando un programa que espero encontréis tan atractivo como a nosotros nos parece y que os ilusione al menos una mínima parte de lo que a nosotros nos entusiasma. Os recuerdo - a aquellos que quisierais alojaros en los apartamentos de la casa rural - que las plazas son limitadas y cada vez lo son más. Saludos para todos y todas, buen verano.

Charlas-coloquios

Invitados internacionales: Alan Thomas y Derry Hannam. Dos de los más implicados defensores de la libertad educativa en Europa que participarán en nuestro encuentro después de pasar por la asamblea anual de Eudec en Copenhaguen. Alan, que ha defendido a Summerhill, Sudsburys Valley School (países bajos), familias educadas sin escuela y el aprendizaje vivencial como parte de su trabajo, nos hablará sobre las diferencias entre ellas y sobre sus más recientes investigaciones sobre como aprenden los niños a leer.  Derry, ex-profesor, ex-director y ex-inspector en Inglaterra, ha dado consejo sobre educación a distintos gobiernos europeos y ha trabajado durante años apoyando a escuelas como Summerill, Sands y Sudsburys Valley School USA y a uniones de estudiantes en Europa. Derry es un gran entusiasta de la educación democrática y nos contará sobre su trabajo enfocado en conseguir más democracia en las escuelas.

Mapeo territorial de la educación sin escuela en el estado español. Coordinado y dinamizado por Madalen Goiria. Un taller cartográfico por autonomías en el que recogeremos toda la información relevante en diferentes ámbitos: legal, histórico, pedagógico, y dónde pondremos sobre el mapa los recursos, redes, referencias, etc. a nuestro alcance. Una herramienta imprescindible y un ejercicio fundamental para el empoderamiento y la construcción de conocimiento del colectivo homeschooler en España.

“Sin pelos en la lengua” coloquio abierto sobre el activismo por la libertad educativa en España y Europa, Pasado y futuro, introducido por Daragh McInerney.

Knowledge Constructors. “Entorno digital de aprendizaje democrático para homeschoolers. Desde Finlandia a España”.  Además nos ofrecerán un interesante taller de software libre y reciclaje de ordenadores

Madrid Active school (MAS) -  Una escuela activa de infantil y primaria homologada: Recorrido del proyecto, línea pedagógica y experiencia con respecto al tema de la legalización.

Rafael NarbonaEducar para la Solidaridad.

La enseñanza convencional trabaja para mantener un modelo social basado en la competitividad, la segregación y la exclusión. Lejos de estimular la solidaridad, fomenta un individualismo estéril, que mata la creatividad y reprime la diferencia. En cambio, las escuelas libres respetan la libertad y la espontaneidad de los niños y niñas. No hay criterios de excelencia ni fracaso, pues el objetivo es contribuir a desarrollar el potencial de cada alumno y alumna. Es una experiencia enriquecedora para todos los integrantes de la comunidad educativa, que repudia los esquemas verticales y autoritarios. Educar para la solidaridad significa comprometerse con la construcción de una sociedad sin represión ni desigualdades. 


Juan Antonio Delgado de la Rosa: La aportación de la institución libre de enseñanza a la educación en España. Homenaje en el centenario de Giner de los Ríos (1915-2015)Presentación de la ILE y diálogo sobre los ejes principales en los que se basó la experiencia para ver si podemos tenerlos en cuenta hoy  a la hora de pensar, vivir y transformar desde la educación.

Julio R. “La criminalización de la infancia”

¿Dónde está la pelotita? Igual que los cubitos le sirven al trilero para engañar, al interesado le sirve la psicología y su lenguaje para enmascarar sus intenciones. A la deshumanización le llaman "distanciamiento psicológico óptimo", a la tortura "apremios ilegales", a los niñ@s "menores", a la impotencia "trastorno negativista desafiante", a la crianza de los pobres "trastorno reactivo del apego", a la celda de aislamiento "la habitación de reflexión", a las cárceles de niñ@s "centros de medidas judiciales para menores", a las palizas "contenciones", a los ciudadanos "usuarios", y al control total sobre la vida ajena "prevención de riesgos", y como siempre hay riesgos (hasta jugar es ya un riesgo) l@s niñ@s o están en peligro o son peligrosos,  por lo que las instituciones públicas y privadas estarán legitimadas para intervenir cuándo quieran, dónde quieran y cómo quieran... (Y pasar la factura a las arcas públicas, he aquí las intenciones del trilero) en nombre de la seguridad y de la psicología más profesional y técnica. 


Manel Moles y Montse Vicente. “El cucut educativo. Necesidades y aprendizaje”. ¿Qué necesidades se satisfacen durante el proceso educativo? ¿Necesidades presentes o necesidades futuras? ¿Necesidades propias o necesidades ajenas? ¿Qué efectos tiene sobre el aprendizaje y el desarrollo del niño? 

Juan Carlos Arrese, coach certificado PCC.  “¿Qué es lo mejor que puedes ofrecer a tus hijos?… Lo que el dinero no compra”.Como estar con más presencia y consciencia en la vida de los hijos, potenciando la dignidad, responsabilidad y el amor en nuestra relación con ellos.

 Y además:

Pedro García Olivo; "Dulce Leviatán. Críticos, víctimas y antagonistas del Estado del Bienestar". Presentación de su nuevo trabajo editorial.


Manel Moles; Presentación del libro 'No quiero ir a la escuela', novela y obra divulgativa sobre la educación alternativa y el homeschooling. Con charla/debate: hasta qué punto puede o debe una persona decidir y construir su propio proceso educativo.


Actividades y Talleres


Al tiempo que ocurre todo esto pondremos en marcha por las mañanas espacios abiertos (open space) de debate y trabajo sobre los temas que más nos interesen, preocupen, motiven… a tod@s: construcción común de conocimiento; búsqueda colectiva de problemas y soluciones.

Y, como no podía faltar,  talleres y actividades para la diversión de niños y mayores:

Knowledge Constructors creará un espacio-taller de Software Libre y reciclaje de ordenadores

Juegos de Mesa Lógico – Matemáticos a cargo de Jordi y Malena (www.aprendiendomatematicas.com) Sesiones para todas las edades.


Taller de cometas y aviones de papel, área de plástica y manualidades, torneos de ping-pong, baloncesto, football, juegos en la piscina, introducción al hurling(deporte antiguo irlandés),…

También nos alegra conocer la iniciativa que parte de uno de los chicos jóvenes que asistirá al encuentro con sus padres, de montar un área de juego por ordenador para compartir con los compañeros que así lo deseen y que esperamos finalmente se materialice.

Y por supuesto música; esperamos tener esa verbena de agosto durante el encuentro

Aprovechamos para decirte, recordarte, que si estás interesad@ en participar en el encuentro con alguna actividad no dudes en ponerte en contacto con nosotros a:encuentroale@gmail.com ¡Comparte tus habilidades!

Y, si lo que te apetece es contarnos que te gustaría encontrar, puedes decirnos a través del grupo de Facebook, y haremos lo posible

 ¡Nos vemos en Úgena!

“Qué tiempos serán los que vivimos, que es necesario defender lo obvio”. Berthold Brecht




lunes, 7 de julio de 2014

Homeschooling:¿Qué tipo de madre te gustaria ser?




Lina Caicedo, una de las mamas que está participando en los Mastermind de Crianza Consciente y Educación en casa que estoy llevando junto con Maria José Cifuentes, nos cuenta su experiencia con su hijo.

Gracias Maria José y Lina por este bello hangout.

Hace ya algún tiempo (unos 2 años) yo también escribí sobre la madre que me gustaría que mis hijos tuviesen.

viernes, 4 de julio de 2014

El Riesgo de las Recompensas y Premios.


Por Alfie Kohn
Muchos educadores están acertadamente concientes de que los castigos y amenazas son contraproducentes. Haciendo sufrir a los niños para alterar su comportamiento futuro se puede muchas veces obtener complicidad temporal, pero esta estrategia no los ayuda a convertirse en personas que tomen sus decisiones en forma ética y compasiva. El castigo, incluso referido eufemísticamente como consecuencias, tiende a generar ira, desafío, y deseo de venganza. Más aún, proporciona un modelo del uso del poder en lugar de la razón y rompe la importante relación entre el adulto y el niño.
Del grupo de maestros y padres que hacen un compromiso de no castigar a los niños, una proporción significante se inclina por el uso de recompensas. La manera en que las recompensas son usadas, al igual que los valores que son considerados importantes, difieren entre (y dentro de) cada cultura. Sin embargo, este artículo tiene que ver con las típicas prácticas de las aulas de clase en los Estados Unidos, donde los stickers, estrellas, As y halagos, premios y privilegios, son usados rutinariamente para inducir a los niños a aprender o a cumplir con las demandas de un adulto (Fantuzzo et al., 1991). Al igual que con los castigos, el ofrecimiento de recompensas puede causar complicidad temporal en muchos casos. Desafortunadamente, las zanahorias no son más efectivas que los palos para en ayudar a los niños a convertirse en personas cuidadosas, responsables o personas que aprendan por sí mismas por el resto de su vida. 
RECOMPENSAS VS. BUENOS VALORES
A lo largo de los años, los estudios han hallado que los programas de modificación del comportamiento son raramente exitosos en producir cambios duraderos en actitudes o incluso en el comportamiento. Cuando las recompensas paran, la gente generalmente regresa a la manera en que actuaba antes de que el programa empezara. Aún más perturbante, los investigadores han descubierto recientemente que los niños cuyos padres hacen uso frecuente de recompensas tienden a ser menos generosos que sus compañeros. (Fabes et al., 1989; Grusec, 1991; Kohn 1990).
Efectivamente, las motivaciones extrínsecas no alteran los compromisos emocionales o cognitivos que están detrás del comportamiento l menos no en la dirección deseable. A un niño al que se le ha prometido algo a cambio de aprender o de actuar responsablemente, se le han dado todas las razones para dejar de hacer esto cuando ya no exista una recompensa a obtener.
Las investigaciones y la lógica sugieren que el castigo y las recompensas no son realmente opuestos, si no dos caras de la misma moneda. Ambas estrategias se convierten en formas de tratar de manipular el comportamiento de alguien. En el primer caso, se provoca la pregunta, ¿Qué es lo que ellos quieren que yo haga, y qué me pasará si no lo hago?, y en el otro caso, llevando al niño a preguntar, Qué es lo que ellos quieren que haga y qué recibiré por hacerlo? Ninguna de estas estrategias ayuda a los niños a tratar de resolver la pregunta, Qué tipo de persona quiero ser?.
RECOMPENSAS VS. LOGROS
Las recompensas no son más útiles para incentivar los logros de lo que lo son para promover buenos valores. Al menos dos docenas de estudios han mostrado que la gente que espera recibir una recompensa por completar una tarea (o hacerla con éxito) simplemente no la hace tan bien como quienes no esperan nada (Kohn, 1993). Este efecto es fuerte en los niños pequeños, niños más grandes y adultos; para hombres y mujeres; para recompensas de todos los tipos; y para tareas que van desde la memorización de hechos hasta diseñar collages o resolver problemas. En general, mientras más pensamiento con sofisticación cognitiva y final abierto se requiera para hacer una tarea, peor tiende a actuar la gente, cuando han sido llevados a realizar la tarea a cambio de una recompensa. 
Existen varias explicaciones plausibles para este hallazgo enigmático pero remarcablemente consistente. La más convincente de estas es que las recompensas producen la pérdida de interés de la gente en cualquier cosa por la que sean recompensados por hacer. Este fenómeno, que ha sido demostrado en los resultados de estudios (Kohn, 1993), tiene sentido, ya que la “motivación” no es una característica singular que un individuo posea en mayor o menor grado. Por el contrario, la motivación intrínseca (un interés en la tarea por su propia satisfacción) es cualitativamente diferente de la motivación extrínseca (en la cual el cumplimiento de la tarea es visto sobre todo como un pre-requisito para obtener algo más) (Deci & Ryan, 1985). Por lo tanto, la pregunta que los educadores necesitan hacerse no es cuán motivados están sus estudiantes, si no cómo sus estudiantes están motivados.
En un estudio representativo, se presentó a niños pequeños una bebida no conocida llamada Kefir. A algunos solamente se les pidió que la bebieran; a otros se les halagó excesivamente por hacerlo; a un tercer grupo se les prometió regalos si bebían suficiente. Aquellos niños que recibieron ya sea la recompensa verbal o tangible consumieron más bebida que los otros niños, como se puede predecir. Pero una semana más tarde, estos niños la hallaron significativamente menos gustosa que anteriormente, mientras que los niños a los que no se les ofreció recompensa gustaron de ella tanto, si no más, de lo que lo hicieron anteriormente. (Birch et al., 1984). Si sustituimos beber Kefir por leer o hacer matemáticas, o actuar generosamente, empezamos a vislumbrar el poder destructivo de las recompensas. Los datos sugieren que mientras más queremos que los niños quieran hacer algo, más contraproducente será recompensarlos por hacerlo.
Deci y Ryan (1985) describen el uso de recompensas como control a través de la seducción. Control, ya sea mediante amenazas o sobornos, conducen a hacer las cosas a los niños en lugar de trabajar con ellos. Esto al final debilita las relaciones, tanto entre estudiantes (llevando a reducir el interés por trabajar con los compañeros) y entre estudiantes y adultos (en la medida en que pedir ayuda puede reducir las probabilidades de recibir una recompensa).
Más aún, los estudiantes a los que se les incentiva a pensar en notas, stickers, u otros regalos, se vuelven menos inclinados a explorar ideas, pensar en forma creativa, y tomar riesgos. Por lo menos diez estudios han mostrado que las personas a quienes se les ha ofrecido una recompensa generalmente escogen la tarea más fácil (Kohn, 1993). En la ausencia de recompensas, por el contrario, los niños están inclinados a escoger las tareas que están justo dentro de su nivel de habilidad.
IMPLICACIONES PRÁCTICAS DEL FRACASO DE LAS RECOMPENSAS
Las implicaciones de este análisis y estos datos son preocupantes. Si la pregunta es ¿Motivan las recompensas a los estudiantes?, la respuesta es, Absolutamente: estas motivan a los estudiantes a obtener recompensas. Desafortunadamente, ese tipo de motivación generalmente surge a expensas del interés y excelencia en cualquier cosa que estén haciendo. Lo que se necesita, entonces, es nada menos que una transformación de nuestras escuelas.
En primer lugar, el manejo de los programas de clase basados en recompensas y consecuencias deben ser evitados por cualquier educador que quiera que sus estudiantes tomen responsabilidad por sus propio comportamiento (y de los otros)- y por cualquier educador que coloque la internalización de valores positivos por encima de la obediencia ciega. La alternativa a los sobornos y amenazas es trabajar para crear una comunidad solidaria, cuyos miembros resuelvan sus problemas colaborando y decidiendo juntos sobre cómo quieren que sea su clase (DeVries & Zan, 1994; Solomon et al., 1992).
En segundo lugar, se ha visto que particularmente las notas tienen un efecto perjudicial en el pensamiento creativo, retención a largo plazo, interés en aprender, y preferencia por tareas desafiantes. (Butler & Nisan, 1986; Grolnick & Ryan, 1987). Estos efectos perjudiciales no son el resultado de muchas malas calificaciones, ni muchas buenas calificaciones, o de la fórmula equivocada para calcular las notas. Por el contrario, son el resultado de la práctica de evaluar en sí misma, y la orientación extrínseca que esta promueve. El uso de recompensas o consecuencias por parte de los padres para inducir a los niños a desempeñarse bien en la escuela tiene un efecto similarmente negativo sobre el gusto de aprender y, finalmente, en el desempeño (Gottfried et al., 1994). El evitar estos efectos requiere de prácticas de evaluación orientadas a ayudar a los estudiantes a experimentar el éxito y el fracaso no como una recompensa o castigo, si no como información.
Finalmente, esta distinción entre recompensa e información podría ser aplicada también a la retroalimentación positiva. Aunque puede ser de utilidad escuchar sobre el éxito de uno mismo, y muy deseable el recibir soporte y ánimos por parte de los adultos, la mayor parte de halagos es equivalente a una recompensa verbal. En lugar de ayudar a los niños a desarrollar su propio criterio para el aprendizaje efectivo o comportamiento deseado, los halagos pueden crear una dependencia creciente a asegurar la aprobación de alguien más. En lugar de ofrecer apoyo incondicional, los halagos hacen que la respuesta positiva esté condicionada a hacer lo que el adulto demanda. En vez de aumentar el interés por una actividad, el aprendizaje es devaluado en la medida en que viene a ser visto como un pre-requisito para recibir la aprobación del profesor (Kohn, 1993).
CONCLUSIÓN
En breve, los buenos valores tienen que ser cultivados desde adentro. Los intentos de acortar el camino en este proceso, colgar recompensas frente a los niños es en el mejor de los casos ineficaz, y en el peor, contraproducente. Los niños tienden a volverse estudiantes entusiastas y con gusto por el aprendizaje por el resto de su vida, como resultado de haber sido provistos de un currículo atractivo, una comunidad segura y solidaria, en donde descubrir y crear, y un grado significativo de elección sobre qué (y cómo y por qué) ellos están aprendiendo. Las recompensas como los castigos- son innecesarias cuando estas cosas están presentes, y son por último destructivos en cualquier caso.

PARA MÁS INFORMACIÓN
Birch, L.L., D.W. Marlin, and J. Rotter. (1984). Eating as the 'Means' Activity in a Contingency: Effects on Young Children's Food Preference. CHILD DEVELOPMENT 55(2, Apr): 431-439. EJ 303 231.
Butler, R., and M. Nisan. (1986). Effects of No Feedback, Task-Related Comments, and Grades on Intrinsic Motivation and Performance. JOURNAL OF EDUCATIONAL PSYCHOLOGY 78(3, June): 210-216. EJ 336 917.
Deci, E. L., and R. M. Ryan. (1985). INTRINSIC MOTIVATION AND SELF-DETERMINATION IN HUMAN BEHAVIOR. New York: Plenum.
DeVries, R., and B. Zan. (1994). MORAL CLASSROOMS, MORAL CHILDREN: CREATING A CONSTRUCTIVIST ATMOSPHERE IN EARLY EDUCATION. New York: Teachers College Press.
Fabes, R.A., J. Fultz, N. Eisenberg, T. May-Plumlee, and F.S. Christopher. (1989). Effects of Rewards on Children's Prosocial Motivation: A Socialization Study. DEVELOPMENTAL PSYCHOLOGY 25(4, Jul): 509-515. EJ 396 958.
Fantuzzo, J.W., C.A. Rohrbeck, A.D. Hightower, and W.C. Work. (1991). Teachers' Use and Children's Preferences of Rewards in Elementary School. PSYCHOLOGY IN THE SCHOOLS 28(2, Apr): 175-181. EJ 430 936.
Gottfried, A.E., J.S. Fleming, and A.W. Gottfried. (1994). Role of Parental Motivational Practices in Children's Academic Intrinsic Motivation and Achievement. JOURNAL OF EDUCATIONAL PSYCHOLOGY 86(1): 104-113.
Grolnick, W.S., and R.M. Ryan. (1987). Autonomy in Children's Learning: An Experimental and Individual Difference Investigation. JOURNAL OF PERSONALITY AND SOCIAL PSYCHOLOGY 52: 890-898.
Grusec, J.E. (1991). Socializing Concern for Others in the Home. DEVELOPMENTAL PSYCHOLOGY 27(2, Mar): 338-342. EJ 431 672.
Kohn, A. (1990). THE BRIGHTER SIDE OF HUMAN NATURE: ALTRUISM AND EMPATHY IN EVERYDAY LIFE. New York: Basic Books.
Kohn, A. (1993). PUNISHED BY REWARDS: THE TROUBLE WITH GOLD STARS, INCENTIVE PLANS, A'S, PRAISE, AND OTHER BRIBES. Boston: Houghton Mifflin.
Solomon, D., M. Watson, V. Battistich, E. Schaps, and K. Delucchi. (1992). Creating a Caring Community: Educational Practices That Promote Children's Prosocial Development. In F.K. Oser, A. Dick, and J.L. Patry (Eds.), EFFECTIVE AND RESPONSIBLE TEACHING: THE NEW SYNTHESIS. San Francisco: Jossey-Bass.
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Traducido por www.familialibre.com/ (Mónica Salazar) con autorización expresa del autor.

jueves, 26 de junio de 2014

Nunca más les dejes llorar solos.

NUNCA MÁS LES DEJES LLORAR


Una de las prácticas de maltrato pedagógico más extendidas es dejar llorar al bebe o al niño hasta que se duerma.

Cuando son bebes se les deja llorar para "enseñarles" a dormir solos.
Cuando crecen y tienen 2, 3 o 4 años se les obliga a quedarse en su cuarto y por mucho que lloren no se cede ... hasta que el niño se rinde o cae rendido. Se considera que así se les enseña a dormir solos y a ser "independientes".
Cuando crecen y tienen más de 4 años si los niños te piden dormir con los padres se considera que "son débiles" de carácter, asustadizos o inmaduros. Entonces se les obliga a dormir solos para "forjar su carácter". Algunos padres para forjar más todavía su carácter les dejan a oscuras con la puerta cerrada en su cuarto ... lloren o no. La explicación es que les suelen dar es que "ya eres mayor para esas tonterías" o "ya no eres bebe". 

Antes de realizar este tipo de "enseñanzas" debes tener en cuenta tres cosas:
  1. Todas estas prácticas no son educativas: Simplemente son crueles
  2. Todas estas prácticas enseñan a los niños que sus padres pueden llegar a ser distantes, insensibles e incluso crueles con ellos dejándoles solos cuando les necesitan, tienen miedo, se sienten solos o piden amor y cariño
  3. Todas estas prácticas son dañinas para los padres por que consiguen ir poco a poco insensibilizánzoles frente al las peticiones emocionales de sus hijos .... e incluso pueden llegar a que los padres se acostumbren a oir el llanto de sus hijos y no reaccionar efectiva y emocionalmente, es decir que vayan corriendo a atenderles y consolarles (que es la reacción normal). Para ello estas prácticas establecen extrañas interpretaciones del comportamiento infantil que justifican su crueldad y que los padres terminan asumiendo y creyendo como verdaderas, argumentos como que sus hijos les manipulan, que no les respetan o que es bueno llorar para los bebes. 

Con este tipo de "enseñanzas" conseguirás dos aprendizajes claros:
  • Los niños aprenderán a ser insensibles ante las peticiones de ayuda de otros, igual que lo han sido con ellos sus padres.  
  • Los padres aprenderán a utilizar y generalizar esos falsos argumentos sobre los comportamientos de sus hijos basados en creer que cuando sus hijos le pidan ayuda con sus llantos, angustias y crisis emocionales les mienten, engañan y/o manipulan y que lo que deben hacer es no atenderlos por que si lo hacen les "malcrían".
Cuanto más pronto se empiezan a realizar estas prácticas más se interfiere en la relación madre-hijo/padre-hijo por que se enseña a la madre/padre a ser insensible hasta con un bebe de corta edad que es cuando están más desprotegidos y cuando más intesamente despiertan en los padres los sentimientos de afecto y amor y los profundos deseos de protegerlo y atenderlo.  

Siempre hay alternativas humanas, sensibles y adaptables a nuestra situación como el colecho, el cotecho, los masajes, hacer ejercicio, juegos y risas antes de dormir, baños templados, quedarse a su ladito hasta que se duerme, etc que exijirán menos trabajo por nuestra parte y muchísimo menos sufrimiento para todos, especialmente para los niños.

Eva Drake (psicóloga clínica)