domingo, 26 de abril de 2015

viernes, 24 de abril de 2015

Qué podemos aprender de Finlandia?

FUENTE: CLICK
El sistema educativo finlandés despierta la admiración y hasta la envidia de todos aquellos que nos dedicamos a enseñar. Sus buenos resultados a nivel internacional nos indican que las cosas en ese país se están haciendo bien.
En esos resultados no solamente importa que estén en los primeros puestos de las evaluaciones internacionales, sino que los logros sean aplicables a cualquier escuela finlandesa y que los alumnos finlandeses no estén afectados por los síndromes de ansiedad y estrés que son observables en otros países que están desarrollando un sistema basado en la competitividad y el esfuerzo sobrehumano del alumno o el gasto de la familia en profesores particulares.
Lo primero que observas al entrar en una escuela finlandesa, ya sea una de preprimaria, básica o secundaria, es que los alumnos parecen felices. Se mueven con tranquilidad por los pasillos, dejan sus bicicletas en la puerta sin atar con candados, van a la biblioteca y allí buscan en los libros situados en estanterías abiertas, saludan educadamente cuando se cruzan contigo…
La disrupción es muy poco frecuente y se corrige de forma inmediata. Si el hecho es grave y el alumno tiene que dejar de asistir a la escuela, es seguro que habrá un trabajo que realizar en su casa para que no pierda las clases. Pero esto es una circunstancia excepcional.
El niño es el centro del aprendizaje. Cuando Finlandia tuvo que elegir, lo prefirió a la materia. Para que esto no sea papel mojado tienes que saber que los niños son diferentes, que aprenden de forma distinta, a ritmos variados y que sus capacidades, talentos, características, varían.
La escuela que tiene en su centro al niño es una escuela diferente a la que coloca como elemento fundamental el currículum. Los profesores no piensan “debo enseñar mi materia”, sino “debo hacer que mis alumnos aprendan”. Una diferencia definitiva.
Dave Herholz
La relación entre alumnos y profesores es muy cercana, presidida por el respeto y el cariño. Los profesores están dispuestos a ayudar a sus alumnos en todo aquello que precisan y los alumnos agradecen esa dedicación.
Otro de los aspectos que nos llaman la atención tiene que ver con los profesores. Los profesores de las escuelas de Finlandia sienten una gran vocación y tienen una excelente preparación. Lo primero se puede comprobar en los tests de actitud que cumplimentan para acceder a los estudios y lo segundo surge con la unión de varios elementos: un sistema de acceso que permite seleccionar a los mejores, una formación inicial con componentes, a la vez, científicos (es decir, al máximo nivel en lo que se refiere a la materia que han de enseñar) y pedagógicos (cómo enseñar, con qué recursos, qué métodos) además de una formación permanente que responde a las necesidades de actualización que el cambio de la sociedad, los adelantos técnicos y la vida en general, exige a los docentes.
Los profesores finlandeses no son funcionarios, sino que están contratados por los municipios, responsables de organizar y supervisar la educación, excepto la universitaria. La obligación de los estamentos municipales es la de proporcionar educación gratuita a los niños que viven en su territorio, incluyendo materiales, una comida caliente a día y transporte si la distancia supera los cinco kilómetros.
Los profesores disfrutan de una gran autonomía pedagógica. Ello es posible porque su trabajo se basa en un criterio de confianza. Se confía en ellos, dada su altísima cualificación y por eso pueden llevar a cabo su práctica educativa de una forma que potencia su creatividad y la búsqueda de soluciones adecuadas a los niños y a los entornos concretos en los que trabajan.
Además de eso, los contenidos que se enseñan están establecidos a nivel nacional de forma que todos los niños de Finlandia, independientemente de donde estudien, tengan garantizados los conocimientos fundamentales para su desempeño futuro.
Casi el cien por cien de las escuelas son públicas. La iniciativa privada es muy escasa y solamente aparece en los estadios profesionales de la educación, casi siempre a través de las empresas y centros de trabajo.
Coro escolar Sääksjärvi, Lempäälä, Finlandia. Fotografía: Aapo-Lassi Kankaala, CC
La tercera cuestión que a un visitante le puede sorprender es el alto nivel de equipamiento de las escuelas. La tecnología está muy presente en las aulas y las instalaciones son de calidad, para facilitar el trabajo y el acceso a los recursos didácticos, informáticos y de todo tipo que favorecen el aprendizaje.
El confort es un elemento fundamental de la escuela finlandesa que pretende conseguir el objetivo de que el alumno considere a los centro educativos como su segunda casa. Esto implica muchas cosas. Los profesores pueden trabajar con recursos variados y modernos, pero, además, los niños cuidan los materiales y el mobiliario como si fueran suyos, como si de verdad esa fuera su casa. No hay muebles rayados, ni rotos, todo parece nuevo y en buen uso.
Tanto los sueldos de los profesores como los equipamientos se pagan con dinero municipal y los municipios reciben esa asignación del Estado como parte fundamental de sus presupuestos.
Esko Kurvinen
Todos están de acuerdo en que la educación es una prioridad y ello desde hace treinta y cinco años, cuando se decidió que solamente de esta forma se podía contribuir a la mejora del país y de sus ciudadanos.
Entrando en el terreno puramente pedagógico, una novedad muy importante en relación con lo que hacemos en España reside en el sistema de evaluación. Para empezar, aquí evaluamos solamente a los alumnos. En Finlandia, la evaluación del alumnado es un elemento del sistema y no el más importante.
Hasta los nueve años no son evaluados con notas, y aun entonces no se emplean cifras sino que se trata de una valoración cualitativa. Luego hay otra evaluación a los once años, también sin cifras. Las primeras notas expresadas en cifras son a los trece años. De esta manera, los alumnos aprenden sin la presión del aprobado y del suspenso y de los exámenes.
Cada uno progresa a su ritmo, evitando la angustia y el sufrimiento, el estrés y, sobre todo, favoreciendo que se potencien los logros. La información a las familias, que se da dos veces al año, habla precisamente de qué han conseguido sus hijos, sin entrar a calificarlos. Las calificaciones numéricas, cuando existen, oscilan entre el 4 y el 10. Notas más bajas se considerarían humillantes.
En la escuela secundaria sí existen las notas y los exámenes, una semana de exámenes por cada período de seis semanas, pero ya los niños tienen adquiridas las rutinas, destrezas y habilidades básicas y, sobre todo, su autoestima les asegura un importante dominio de sí mismos.
Kevin Oliver: escuela en Jyvaskyla, CC
Imposible no destacar en todo esto el papel de la lectura. Hasta los siete años no se considera que el alumno debe aprender a leer. Ello garantiza que ha adquirido los prerrequisitos que son la base de este aprendizaje. Sin esos requisitos nos encontramos con dificultades añadidas a los procesos de decodificación, comprensión, razonamiento e inferencia que supone la lectura.
Una vez que el alumno aprende a leer y se ha evitado que haya alumnos que se queden atrás, la adquisición de conocimientos se produce de forma natural, sin esos fallos de comprensión y asimilación tan frecuentes.
En las familias se fomenta la lectura y la red de bibliotecas públicas finlandesas es importante y forma parte del itinerario normal de los padres con sus hijos. La lectura y la escritura, procesos paralelos, sostienen la evolución del aprendizaje de los alumnos, dando lugar a una estructura de funcionamiento mental que se ve potenciada por los saberes que se van adquiriendo y que, a la vez, favorece esa adquisición.
En la falta de dominio de las destrezas lecto-escritoras reside la explicación más cierta del fracaso escolar de los niños españoles.
Los niños finlandeses empiezan su educación obligatoria a los siete años. Antes de eso acuden un año a la escuela pre-primaria y muchos lo hacen con anterioridad a los centros de día, de carácter asistencial y no educativo.
El juego, las relaciones entre iguales, la afectividad, la creatividad, son la base de las actividades que los niños realizan antes de la educación básica obligatoria y, también durante ella, como una forma de potenciar el talento de cada uno. Pero todos se enfrentarán a la lecto-escritura a los siete años, evitándose así el síndrome del “licenciado en infantil” que todos conocemos en nuestras escuelas españolas.
Lo lógico es pensar que, si en la etapa infantil nos dedicamos a escribir y a leer, hay algo que estamos dejando de hacer y que es propio de esas edades. Tan simple como eso.
Rosipaw: ceremonia de graduación, CC
Al finalizar la etapa básica obligatoria los finlandeses deciden si seguir el camino de la secundaria profesional o de la secundaria académica. Ninguno de estos caminos es superior al otro, sencillamente son distintos. No existe el prurito familiar de que si los niños no estudian el bachillerato son un estigma. Al contrario. Los estudios profesionales, que a nivel superior se realizan en los politécnicos, como alternativa a la universidad, están excelentemente considerados y de ellos salen profesionales de gran cualificación, dispuestos a enfrentarse a los retos crecientes del mercado de trabajo.
La secundaria académica da paso a la universidad después de un examen de estado que unifica la formación de estos alumnos y pone el énfasis en una preparación que les capacite para los estudios universitarios al más alto grado de conocimientos. En Finlandia existen 29 politécnicos y 20 universidades.
Estas breves pinceladas deberían bastarnos para reflexionar sobre qué aspectos del sistema educativo finlandés se podrían trasvasar a España, sin demasiados problemas. Y, si lo pensamos, hay muchos. Para ello resulta imprescindible el debate profesional, no mediatizado, en la que el papel principal se asuma por los expertos en educación. En Finlandia, la educación es cuestión de Estado, pero no cuestión de partidos.
Texto de: Catalina León Benítez

sábado, 18 de abril de 2015

GRACIAS

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Hoy necesito dar las GRACIAS a las, 40 participantes inscritas a mi taller sobre LA COMUNICACIÓN CONECTIVA, EMOCIONAL Y EMPÁTICA. También darle las gracias a mi querida compañera de camino Maria José Cifuentes por su apoyo incondicional y su ayuda técnica. Sin ella este taller no hubiese sido posible. 

Ayer tuvo lugar la primera sesión y el 23 haremos la segunda. Para mi ha sido un gran placer el haber podido compartir una parte de mi con todas vosotras. Es maravilloso ver como no estamos solas en este camino y que juntas nos podemos empoderar, inspirar, ayudar e incluso sanar.

Gracias por estar aquí. Un abrazo y un beso chicas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!


sábado, 11 de abril de 2015

La importancia de satisfacer las necesidades primarias, básicas, motrices e intelectuales de los niños.

Este es el artículo que me publicaron en la revista TU BEBE del mes pasado.



Para poder criar a nuestros hijos de la forma en que la Naturaleza y la Vida misma lo programó, estableció y diseñó, primero tenemos que poder conectar con nuestras propias necesidades no satisfechas y luego averiguar qué es lo que un niño realmente necesita.
¿Cuáles son esas necesidades básicas y primarias?
Las necesidades primarias más básicas serían las siguientes:
  • Fisiológicas: Necesidad de alimento (lactancia materna), bebida y refugio. Para un bebé esto sería contacto y apego. Satisfaciendo dichas necesidades se garantiza la supervivencia.
  • Seguridad: Sentirse protegidos y psicológicamente y físicamente seguros, acariciados, besados, amparados, mirados y escuchados. Esta necesidad la tienen los bebes, los niños e incluso los adolescentes.
  • Motrices: La posibilidad de moverse y desarrollarse en libertad. Necesidad de movimiento espontaneo libre constante.
  • Pertenencia y amor: Sentirse queridos, aceptados, tenidos en cuenta y saber que pertenecen al grupo y a la familia.
  • Estima: Necesidad de respeto y valoración por quienes son, el sentirse útiles.
  • Auto realización: La necesidad de crecer, aprender, evolucionar, el autoconocimiento, conocimiento intelectual, razonar, la necesidad personal de alcanzar la plenitud.
¿Por qué, hoy en día, necesitamos que alguien nos recuerde estas necesidades?
Hemos perdido la capacidad de fusionar y conectar con neutros bebés, niños y adolescentes. Estar fusionados con un bebé es sentir lo que el bebé siente y por tanto satisfacer su necesidad debería ser un acto instintivo. Cuando no existe tal posibilidad de fusión, debido a la falta de recuerdo emocional de dicha fusión en nuestra experiencia infantil, ser la madre que nuestros hijos necesitan que seamos no es tarea fácil ni se puede lograr sólo con buena voluntad. Tenemos que conectar con nuestra realidad personal. Lo que si solemos hacer es intentar interpretar lo que le pasa al niño y desde esa interpretación intentamos satisfacer su necesidad. Cuando interpretamos no estamos fusionando ni conectando. ¿Querrá mamar? ¿Estará sucio? ¿Tendrá hambre, frío, calor? Si llora mucho podemos pensar que es muy demandante. Esto se ve desde nuestra mirada adulta no desde lo que realmente le está sucediendo al niño. El bebé tiene dos instintos básicos de supervivencia: Succionar, el cual le proporciona el alimento, y el llanto, el cual le asegura la presencia de mamá para satisfacer su necesidad. Un bebé nace inmaduro y dependiente. Cuanto más satisfacemos dicha necesidad de apego, contacto, mirada, sostén… más seguro y lleno de mamá estará y por tanto menos dependiente será en posteriores etapas. Muy al contrario de lo que se suele pensar: Cuanta más mamá le damos más va a querer y precisamente es todo lo contrario: cuanta más mamá obtienen en la primera infancia más saciados y llenos están para afrontar su nueva deseada independencia. Si no podemos satisfacer la etapa de la dependencia es cuando quedan carencias emocionales no satisfechas las cuales arrastramos el resto de nuestras vidas.

Seguiremos necesitando la aprobación de los demás, la aceptación, nos costará estar solos y dichas carencias pueden llegar a desplazarse en forma de algún tipo de adicción. Muchas adiciones son simplemente tapa emociones. Intentamos llenar esos vacíos emocionales con algo (comida, alcohol, tabaco, drogas…). Laura Gutman tiene un libro fabuloso en donde explica esto en profundidad (adicciones y violencias invisibles). Los bebes llegan al mundo confiando y necesitando que un adulto pueda y esté dispuesto a satisfacer sus necesidades más básicas y primarias.Hay veces en que las madres no podemos satisfacer dichas necesidades por falta de fusión con el bebé y por falta de conexión con nosotras mismas. Nuestras infancias juegan un gran papel aquí. Ningún niño pide lo que no necesita.Podemos juzgar desde la mirada adulta si eso que pide es mucho o poco y decidir si queremos o no satisfacerle pero si realmente no lo necesitará no lo estaría pidiendo. No obstante, me gustaría diferenciar lo que es una necesidad de un deseo. Aquí estoy hablando de la necesidad de satisfacer necesidades primarias y básicas. Una necesidad real de alimento, contacto, apego, amor, calor, mirada, aceptación, movilidad… no puede esperar. Podemos imaginar o interpretar lo que le pasa al bebé o al niño pero para volver a poder vivirlo y sentirlo en nuestras entrañas como algo propio vamos a necesitar varias generaciones.
Ninguna mamífera del reino animal natural o salvaje necesita leer ningún libro ni que nadie le expliqué qué tiene que hacer para parir a su cría, ni cómo hay que amamantarla, ni explicarle que lo que el cachorro necesita es de contacto continuo o que duerma cerca de él… Una hembra mamífera lo hace por instinto, porque eso es lo que ella recibió y porque la naturaleza así lo diseñó.
¿Qué nos impide a las mamíferas humanas fusionar y conectar con nuestros hijos?

Precisamente, esa falta de fusión y conexión en nuestra infancia. Quizás nuestras abuelas ya no pudieron fusionar con nuestras madres… En algún momento, en la era de la industrialización, se cortó la cadena, nuestro instinto se perdió por el camino y empezamos a criar a nuestros hijos desde otra mirada. Solemos intelectualizar la crianza. Pensamos, juzgamos, razonamos e interpretamos desde la cabeza en vez de simplemente bajarlo al sentir desde el corazón.
La psicología moderna suele escuchar primero y luego interpretar desde la mirada adulta. Nos cuesta ver y sentir desde el punto de vista del bebé, del niño o del adolescente y darles voz. Los adultos deberíamos poder satisfacer dichas necesidades y no esperar que los niños satisfagas las nuestras. En ocasiones es más fácil decir que nuestro hijo es un niño de alta demanda. Cuando no podemos satisfacer alguna de las necesidades de nuestros hijos quizás el problema no esté en el niño sino en nuestra capacidad de fusionar y conectar con élEs muy difícil poder dar algo que no se tiene o no se tuvo.
Pocos adultos tenemos registro emocional de haber tenido nuestras necesidades más básicas, emocionales y motrices satisfechas. Más bien teníamos que satisfacer las expectativas de nuestros padres y demás adultos.

¿Qué importancia tiene la necesidad motriz?

En mi opinión personal, la motricidad tienen mucha más importancia que la que le solemos dar. Un niño en plena etapa sensorio-motriz necesita poder moverse en plena libertad todo el tiempo que su cuerpo se lo pida o lo necesite.No obstante, nuestra sociedad no está diseñada para dar voz a los niños ni tampoco permite, siempre, el poder satisfacer dicha necesidad. Pocos adultos nos damos cuenta de su importancia. Muchos niños a los que no se les permite moverse en libertad cuando su cuerpo hierve por dentro desplazan esa necesidad en forma de mal estar.Dicho mal estar no les deja concentrarse por tanto pueden llegar a tener lo que hoy en día llamamos “problemas” de aprendizaje. Los niños necesitan moverse muchísimo más de lo que muchos adultos estamos dispuestos a dejarles. Vivimos en pisos o casas pequeñas llenas de muebles hechos para los adultos. Muchos niños pasan largas horas en la escuela en donde tampoco se les permite mover lo suficiente. Hay niños que no pueden concentrarse ni prestar atención cuando se les pide que estén quietos y callados. Nuestro hijo mediano necesita poder moverse para pensar y concentrarse. Incluso jugando al ajedrez necesita cierta libertad para ir moviéndose. Los adultos lo vemos como un “problema” porque se nos olvidó que nosotros también necesitábamos movernos y quizás no se nos dejó. Si le pedimos a un niño que esté quieto y no se mueva para que nos preste atención. Puede llegar a estar más pendiente de que su cuerpo no se mueva que de lo que le estamos diciendo. Nuestro hijo escucha mejor y presta más atención cuando tiene libertad para moverse que cuando no la tiene.
Nadie nos ha enseñado a respetar las necesidades motrices y de desarrollo de nuestros hijos. Según Emmi Pikler estas necesidades son primordiales y fundamentales para luego tener un desarrollo óptimo del cerebro y más tarde un aprendizaje formal (intelectual).
Muchos pensamos que estamos criando con conciencia, con respeto y apego. Y que estamos satisfaciendo las necesidades de nuestros hijos pero su comportamiento, en ocasiones, nos demuestra que no siempre es así. La próxima vez que nuestros hijos estén inquietos, incomodos o tengan alguna actitud molesta o que no nos guste preguntémonos: ¿Qué necesidad no está pudiendo satisfacer? ¿Qué podría hacer yo para ayudarle a satisfacerla?Puede que necesite moverse, tenga hambre, calor o sed. Quizás se sienta solo y necesite de nuestra presencia, escucha y mirada. A lo mejor se siente inseguro o tiene miedo a no ser aceptado, comprendido y querido. Ya he dicho en muchas otras ocasiones que “Un niño feliz, se siente bien, por lo tanto se porta bien”. “Un niño se porta “mal” cuando se siente mal”. Cuando perdemos la paz interna también se pierde la armonía de fuera. Y eso también nos pasa a los adultos. Cuando yo no me siento bien, feliz, en paz o alguna de mis necesidades no está siendo satisfecha es cuando no tengo tanta paciencia, ni puedo estar tan presente… La próxima vez que nos sintamos tentados a querer cambiar el comportamiento de nuestros hijos podemos preguntarnos: ¿Qué podría hacer o decir para que se sienta mejor? ¿Esto que quiero hacer o decirle puede ayudarle, nos conecta o por el contrario nos distancia? Si cambiamos su estado de ánimo y satisfacemos su necesidad veremos cómo su comportamiento también cambia como efecto secundario.
Querer modificar su comportamiento sin querer o poder ver la causa no hace que dicha causa o necesidad desaparezca. Una necesidad negada no desaparece sino que se desplaza. Y ese mal estar debido a que alguna de sus necesidades no está siendo satisfecha puede provocar frustración, angustia, ira, tristeza, falta de motivación, dificultades intelectuales, falta de interés, agresividad…e incluso puede llegar a deprimirse.
La clave está en sanar la causa de los síntomas de nuestros hijos. No en intentar cambiar o erradicar la conducta. Cuando las necesidades primarias, básicas, físicas, emocionales, motrices, sociales e intelectuales de nuestros hijos están satisfechas, no tienen la necesidad  ni el deseo de comportarse de ningún modo que nos pueda molestar.

Si vemos el comportamiento de nuestro hijo como un “desorden” es como lavarnos las manos. Dejamos de responsabilizarnos para poder descubrir cuáles son esas necesidades y satisfacerlas.
Los niños y adolescentes necesitan sentirse queridos, valorados, respetados por quien realmente son y no por lo que mamá o papá quieren que sea. Necesitan ser abrazados, acariciados, besados, masajeados, hablados y escuchados con respeto y poder jugar y moverse libremente. A demás de atención individualizada de mamá o papá cada día o por lo menos de vez en cuando. Sentirse seguros para poder equivocarse y luego rectificar si es el caso. Estar libres de críticas y juicios. Poder tomar sus propias decisiones. Saber que son importantes y que su opinión cuenta tanto o más que la nuestra.
Una vez satisfechas sus necesidades más básicas ya estarán preparados para el aprendizaje formal y la auto-realización.

Según la pirámide de necesidades de Abraham Maslow la necesidad intelectual viene en último lugar. Primero tenemos que haber tenido satisfechas las anteriores para luego poder alcanzar la más elevada.

¿Qué pasa cuando nos damos cuenta de que ha habido necesidades no satisfechas?
En caso de no haber podido satisfacerlas en un pasado por el motivo que fuese, aún estamos a tiempo de poder sanar esa relación entre padres e hijos y crear una relación de confianza, respeto y sobre todo de amor. Simplemente podemos estar dispuestos, hoy, a dar el doble de amor, el doble de comprensión, el doble de conexión, el doble de confianza, el doble de empatía, el doble de lo que les faltó en su día… para poder así sanar las heridas de necesidades no satisfechas. Siempre podemos parar y volver atrás y empezar a satisfacer todas esas necesidades congeladas.

No hay nada más reconfortante y sanador que tratar a cualquier niño de la forma en que nos hubiese gustado ser tratados a nosotros de pequeños. Al romper esa “cadena” empieza un nuevo ciclo. Seamos el cambio que nuestros hijos necesitan.

Si te gustó y sirvió este artículo por favor compártelo. Gracias de antemano. Un abrazo.

NOTA: Recuerda que mi taller sobre Comunicación Conectiva, Emocional y Empática tendrá lugar la semana próxima. Estaré encantada de poder compartir contigo. Más información: CLICK

viernes, 10 de abril de 2015

Lo que más me ayuda a ser la mamá que mis hijos necesitan que sea.


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Quiero compartir este artículo de mi web: CLICK

Ser la madre que cada uno de nuestros hijos necesita que seamos no es tarea fácil. No es lo mismo ser madre de un hijo único que serlo de 3 o 6 niños. Tampoco es lo mismo tenerlos todos seguiditos o que se lleven muchos años ni tampoco es lo mismo tener un bebé que una niña de 8 años o un adolescente de 16. Las necesidades de cada hijo y en cada etapa van variando y mucho. Cuando empezamos a pensar que ya estamos en buen camino y satisfaciendo las necesidades de cada hijo, de repente surge algún conflicto o viene algún cambio inesperado que ro
mpe la armonía del momento o del día. No podremos evitar este crecimiento y aprendizaje constante como madres que somos pero sí es necesario no salirnos del camino demasiado ni demasiadas veces.


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miércoles, 8 de abril de 2015

COMUNICACIÓN CONECTIVA, EMOCIONAL Y EMPÁTICA


Os dejo la entrevista que me ha hecho María José Cifuentes esta tarde. La verdad es que es un placer trabajar y compartir con ella. También presento mi taller que tendrá lugar el 16 y 23 de abril de 2015.

Tanto si formas parte del taller como si sólo te interesa el tema, en este vídeo podrás encontrar información muy valiosa para inspirarte y empoderarte...

Un abrazo.  












domingo, 5 de abril de 2015

Qué es lo que nos imposibilita relacionarnos amorosamente con nuestros hijos, parejas y demás adultos...

Este martes 7 de abril en el programa semanal de María José Cifuentes hablaré sobre la Comunicación Conectiva, Emocional y Empática.




También presentaré mi próximo taller sobre este IMPORTANTE tema QUE TENDRÁ LUGAR EL 16 Y 23 DE ABRIL. La base de toda relación está en la forma en que nos comunicamos y en la conexión que tenemos con las personas que más nos importan. Precisamente lo que no nos gusta de los demás nos puede ayudar a entendernos y aceptarnos más y mejor.


Nos vemos el martes.
Un abrazo.


jueves, 2 de abril de 2015

Nuestro hijo Urtzi nos ha sorprendido a todos. Ha querido hacerse un blog: MI VIDA SIN COLE.


NUESTRO HIJO URTZI

Hace un par de días Urtzi le pidió a Ainara que le ayudará a leer. Nos ha dicho que quiere leer y escribir como ella. Él ya empezó a interesarse por las lestras y empezó a descodificar hace un par de años pero no fue a más y no mostró más interés. Hoy con 8 años y medio parece que le vuelve a interesar y ayer por la mañana cual fue mi sorpresa cuando me dijo que quería hacerse un blog como el de Ainara y el mio. Yo le comenté: "De acuerdo, piénsalo y cuando realmente te apetezca lo creamos". Él me dijo: "Mamá, lo quiero ahora y Ainara me ha dicho que no cuesta mucho hacérmelo". 


Qué momento más mágico! Ainara, vino y me dijo: "Mamá es que después de que le ayudará a leer ayer por la noche me ha dicho que quiere leer y escribir como yo, y le he dicho que si se hace un blog seguro aprende más rápido y podrá practicar".

Fue muy bonito ver a Ainara ayudar a Urtzi leyendo. No le corregía, tenía paciencia, le esperaba, cuando él no podía ella le decía: "¿Te ayudo?, ya lo leo yo si quieres..." La verdad es que ver ese momento tan especial me emocionó y cual fue mi sorpresa más tarde cuando vimos que Andreu, su padre, había grabado un trozo de ese momento con el móvil. Ainara le dijo que lo grabara ya que Urtzi estaba haciendo algo importante y ella le ayudaba.

AQUÍ os dejo la primera entrada de su blog: MI VIDA SIN COLE.

Le costó un poco escoger un nombre. Ainara le propuso algunos, yo también y Naikari estaba a nuestro lado opinando. Finalmente hizo una mezcla de todas sus ideas y nuestras sugerencias y salió: MI VIDA SIN COLE.

Fue increíble verlo escribir su primer post en el blog. Al escribir alguna palabra el corrector por defecto se la subrayaba, yo no comentaba nada pero el me dijo: "¿Qué pasa con estas palabras? Si sale esta raya debajo es que hay algo mal, ¿verdad?" Yo le dije que podía seguir ya que igualmente se entendía lo que ponía pero él me dijo: "No, mamá! Cuando Ainara escribe y le sale eso ella lo arregla y yo también quiero hacerlo". La verdad es que me sorprendió tanto que le diera importancia ya que él hasta ahora ha estado muy relajado con la lectro-escritura.

Quiso poner alguna foto y luego escribir algo debajo... Cuando suceden estas cosas me siento tan... tan... contenta, reafirmada, segura... en definitiva: FELIZ!!!!!!!!

No por el hecho de que quiera escribir o publicar algo sino por que a pesar de nuestros miedos internos y nuestras dudas ellos sí saben en cada momento lo que necesitan y lo van cumpliendo según su programa interno y no según nuestras expectativas. 

Es de vital importancia estar presentes y acompañarles para poder estar alerta a esas señales mágicas y aprovechar el momento. Siempre he hablado de Urtzi diciendo que es un niño muy motriz, muy movido, muy inquieto, muy sensible... Y satisfacer sus necesidades no ha sido fácil para nosotros. No hay nada en él que no deba ser así... Simplemente aceptarle tal y como es, a veces, tengo que reconocer,  me ha costado por mi educación pasada por nuestras falsas creencias de que un niño no aprende sino se le enseña... Ahora me siento muy satisfecha y contenta de haber confiado en él y en la sabía naturaleza humana.

Cuando tienen esos días en que sí quiere y le apetece y le interesa hacer actividades más "intelectuales"  me sorprende gratamente. Yo estaba preparándome para poder llegar a esperar los años que hicieran falta sin presionar ni forzar ni pensar que debería estar haciendo o aprendiendo otras cosas.

Satisfacer su necesidad motora ha sido clave a la hora de poder conectar con su verdadero ser e ir saltando de una actividad a otra.

Dicho esto, tenemos que tener mucho cuidado ahora con nuestras expectativas. Ya  que no sería de ayuda para él el pensar que se le quiere o acepta o valora más por el hecho de querer leer o escribir. Todo es igual de importante. Y quizás ahora tenga una gran motivación y en unos días igual se le pasa y también está bien. Tener que cumplir con las expectativas de mamá o del entorno no le ayudará a ser quien ha venido a ser.

Compartiendo esto quiero mostrar, una vez más, que sí acaban leyendo y escribiendo cuando les llega su momento y que confiar en ellos y estar presente es lo que permite que esos procesos tan mágicos y especiales ocurran.

Aquí os dejo más cositas que escribí sobre el proceso de leer y escribir de Ainara:



  • Cómo está Ainara, nuestra hija, aprendiendo a escribir correctamente (ortograficamente hablando).
  • Aprender sin saber leer.
  •  Reflexiones sobre escribir/leer o querer aprender a escribir/leer.
  • ¿ Por que , mejor, no enseñarles a leer?
  • El mayor peligro del Unschooling: La importancia de estar presentes con nuestros hijos.

  • Aquí os dejo este vídeo también en donde hablo sobre la diferencia entre AYUDAR a aprender y querer ENSEÑAR: CLICK

    Y este otro de nuestra hija Ainara explicando cómo aprendió a leer. Este es de hace más de dos años(tenía 8 años): CLICK

    Si a alguna de vosotras o vosotros os apetece dejarle a Urtzi un mensaje en su blog sé que le hará mucha ilusión y le motivará a seguir practicando.

    Gracias por estar aquí.

    NOTA: Os recuerdo el taller de Comunicación Conectiva, Emocional y Empática que tendrá lugar el 16 y 23 de ABRIL 2015. INFORMACIÓN: CLICK