jueves, 27 de diciembre de 2012

Mio, tuyo o de quien lo necesite. Prestar, dejar o simplemente usar.

Poseer o no poseer, "that's the question".





Llevo ya mucho tiempo dándole vueltas al tema de las posesiones y al hecho de dejar/prestar “nuestras” cosas. Hay mucho escrito sobre este tema: Se dice que a los niños pequeños les cuesta mucho dejar “sus” cosas o por lo menos entender ese concepto. Hay quien dice que no hay que obligarles a dejar “sus” cosas hasta que ellos mismos estén preparados. Otras opiniones, menos respetuosas, dicen que hay que “enseñarles-forzarles-obligarles” a dejar las cosas ya de bien pequeños… Hay opiniones para todos los gustos.

Yo quiero ir un poco más allá con este tema. ¿Realmente es necesario que las cosas (de cada miembro de la familia) tengan un propietario? ¿No sería mejor que quien necesite algo lo use y si no se está usando lo pueda usar otro? ¿Realmente hace falta tener que pedir permiso para usar algo que nadie esté usando? ¿Por qué decimos los adultos por ejemplo, “mi taza” en vez de “la taza azul” o “la roja”?

A ver si me explico. Es evidente que usamos las palabras mio, tuyo, suyo, mi, tu, su… por inercia, inconscientemente. Yo me pregunto si no las usamos demasiado y sin necesidad. Hace años en casa también habían cosas sólo de Ainara o de Urtzi (Naikari aún no había nacido) pero a raíz de tener varias experiencias negativas con respecto a las posesiones me plantee un cambio radical de enfoque. Yo solía decir que esto es de Ainara o esto es de Urtzi y que se tenían que pedir permiso respectivamente para poder usarlas. No obstante, no me mantenía muy fiel a ello. Algo dentro de mi me decía que era “ridículo”, innecesario tener que pedir permiso para usar algo que nadie usaba simplemente por que en su día alguien se lo hubiese regalado a uno o a otro o por que uno lo había pedido el año pasado y ya tenía que ser suyo de por vida. ¿Realmente necesitan los niños saber que poseen algo en exclusiva? ¿En que les beneficia eso? ¿No les acarrea más problemas que otra cosa, esa actitud? Creo que somos los adultos los que realmente fomentamos ese sentimiento de posesión sobre las cosas al decir que algo es mio o tuyo en vez de ahora lo estoy usando yo y ahora tu y luego nadie, o sea lo puede usar el que lo quiera o necesite. Nuestro ejemplo y modo de hacer les influencia mucho. Personalmente, mis hijos nunca han tenido muchos problemas en dejar “sus” cosas. Quizás cuando eran muy bebés pero se les pasó enseguida. En cambio, sí he visto niños con un gran sentimiento de posesión. He estado observando este comportamiento durante años hasta llegar a la siguiente conclusión: Lo fomentamos y provocamos nosotros,  los adultos, sin ser del todo conscientes. Cuando nuestro hijo tan solo tiene un año o dos y le decimos que esto o aquello es suyo, le hacemos dependiente de ese objeto y si encima cuando va al parque y ve algo de otro niño y lo coge le decimos: “Eso no es tuyo, no lo cojas, es de ese nene”. El niño interpreta y aprende que las cosas se poseen y uno tiene el poder de decidir no dejarlas aun que no se estén usando. ¿Qué hará entonces nuestro hijo? Pues, agarrase a lo suyo y no querer dejarlo. He visto ocasiones en que un niño está en un parque tan tranquilo jugando con algo solito y viene otro niño y coge su triciclo, patín, pelota… y empieza a jugar con el y la madre va a su hijo y le pregunta si le deja al niño jugar con su pelota, patín, triciclo… El niño, que ni tan siquiera se había dado ni cuenta, automáticamente responde que no. Es la actitud de la madre la que provoca en el niño ese “no”. Ella le da ese poder de decisión (la opción de decir no) al niño al preguntarle si se lo quiere o no dejar cuando ni tan siquiera se dio cuenta. Es como si el niño pensara: “Ah, pero… ¿puedo decidir no dejárselo aun que no lo necesite? Pues… entonces… no, no se lo dejo”. Al cabo de los meses y años, ese mismo niño puede un día llegar al parque y darle “su” bici a su madre y decirle que se asegure de que nadie la toque. La bici se pasa la tarde apoyada en el banco sin que nadie la disfrute. Claro que la bici es del niño pero podemos verlo de otro modo. El niño es quien la ha pedido y quien tiene la preferencia para usarla. Pero si un hermano u otro niño (amigo o no) la quiere o necesita, personalmente, pienso que debería poder usarla siempre y cuando no la esté usando nadie. Deberíamos poder usar y disfrutar de las cosas en vez de poseerlas sin más. Cuando les damos a los niños el “poder” de decidir si dejar algo o no aun que no lo estén usando no les hacemos ningún favor, en mi opinión. ¿Por qué un niño tiene la necesidad de no dejar algo que no está usando o necesitando? ¿Qué hay detrás de ese comportamiento? Cuando actuamos así es por que en el fondo los queremos respetar pero confundimos el respeto con fomentar otro tipo de valores. Les podemos respetar igualmente sin fomentar la posesividad por el simple hecho de haber comprado algo. Yo lo veo parecido a lo de fomentar la competitividad en el juego preguntando quién gana o quién ha perdido. Muchas veces los niños ni se plantean eso. Volvemos a ser los adultos quienes les “enseñamos” lo que precisamente, a veces, queremos evitar. ¿Por qué algo es más nuestro que del tendero, del fabricante, del diseñador… por el simple hecho de haber pagado 30 euros por ello? ¿Eso hace que yo tenga el poder total y absoluto para decidir que nadie puede usarlo o tocarlo sin mi consentimiento? ¿Por qué no simplemente usarlo mientras lo necesitemos y luego pasárselo a alguien más?

Nosotros tenemos muchas cosas recicladas, de segunda mano, prestadas, regaladas… en casa. La ropa de mis hijos va de persona en persona. La prima mayor se la pasa a Ainara y luego pasa a Naikari. Hay ropa que la pueden usar las dos. La ropa no es de Ainara o de Naikari. Simplemente Ainara la está “usando” ahora, antes la “usaba” su prima y el año que viene la usará Naikari si aún se puede llevar. Con todo lo demás pasa lo mismo. Urtzi es quien pide, necesita, desea los dinosaurios, los puzles, las pelotas, el violín… pero si él no lo está usando cualquiera puede usarlo sin tener que pedirle permiso. ¿Por qué iba él a tener el poder de decidir quién puede y quién no puede usar o disfrutar de algo que él no está usando ni necesitando en ese preciso momento? ¿A caso se puede alguien sentir bien viendo que alguien quiere usar algo que no necesitamos y negárselo? ¿En qué lugar queda la empatía? Lo único que sí intentamos respetar en nuestra casa es si alguien quiere o necesita ese “algo” en concreto que pidió en su día pues se lo devolvemos (dejamos de usarlo). Al no tener ese “poder”, alternativa para poder no dejar algo aun que no se use, casi nunca hay disputas por nada. Nadie le quita las cosas al otro sin más o por que son “suyas”. Ese argumento no vale, no tiene peso. Puede pasar que dos quieran algo al mismo tiempo pues ellos mismos suelen decidir que quien lo pidió en su día tiene preferencia o un rato cada uno... De hecho está en la casa gracias a que alguien lo pidió y de este modo todos podemos disfrutar de ello.

Habrá quien no estará de acuerdo con este planteamiento y quizás estará pensando: “Yo no dejo mi coche, ni mi ropa, ni mi…”a cualquiera aun que no lo necesite o no lo esté usando”. Supongo que la mamá que piensa así es la misma que le dice a su hijo/a que si no quiere dejar algo que no lo deje aun que no lo esté usando. Yo sí he dejado ropa y seguiría dejándola si no la voy a usar. También deje mi coche (de soltera) durante un año entero a un chico africano del pueblo por que nunca lo usábamos (siempre usábamos la furgoneta). Mucha gente no se podía creer que le hubiese dejado a Meisa el coche sin más. Lo único que le pedí, fue que si lo necesitábamos nosotros algún día me lo dejase y que no quería que lo usara los fines de semana más que para ir a trabajar. No queríamos que lo usara para ir de fiesta con los amigos. Se lo dejábamos para ir a trabajar y comprar. Un sábado me llamó al timbre tarde de noche para decirme que su hermano llegaba el domingo al aeropuerto de Barcelona (vivimos a hora y media de Barcelona) y me preguntó si podía ir a buscarle. Podía haber ido y seguro que no me hubiese dado cuenta pero no lo hizo. Al cabo de un año lo necesitamos y él se compro un coche igual. El día que me lo devolvió me dijo con lágrimas en los ojos que estaba muy agradecido y que nunca nadie había hecho algo así por él o confiando en él de ese modo… Yo también me emocioné. Mis hijos estaban presentes. Ellos lo vieron tan natural: “No usábamos el coche, él lo necesita, pues se lo dejamos”.

Creo que no hacen falta muchas más palabras, ¿verdad?

No hace falta que dejemos nada valioso para dar ejemplo a nuestros hijos. La verdad es que nunca me hubiese planteado prestar nada “mio” para demostrar nada, simplemente ocurrió y lo hice sin más.

Un día hablando sobre este tema con mi pareja, me dijo que cómo iba a dejarles usar el ordenador del trabajo o una herramienta peligrosa. No tenemos que dejarles usarlo todo. Podemos explicarles que ese ordenador es muy importante y que no nos podemos permitir que le ocurra nada malo. Dar esa explicación no es lo mismo que decir: “El ordenador de papá no se toca” o “No puedes usarlo ya que es de papá”. No pueden usar el ordenador del trabajo por que es muy delicado no por que sea de papá. De igual modo que no pueden usar la sierra eléctrica por que es demasiado peligrosa, no por que sea de papá o mamá. Si hay un hermanito/a pequeño/a en la casa pues más de lo mismo. No podemos dejar que  rompa o  estropee algo. Pero, repito que no es lo mismo decir: “no se toca por que no es tuyo” que por qué es frágil o delicado. Decir: “no te lo dejo por que es mio”, es una decisión arbitraria. No hay motivo aparente sino solo sentimiento posesivo por poseer y tener.

A nosotros nos va muy bien de este modo e incluso he visto como mis hijos han resuelto problemas con otros niños sobre este tema diciendo cosas tales cómo: “Ya sabemos que esta bici la usabas tu antes de que la usara tu hermana, simplemente la está usando ella ahora por que tu tienes la grande y ya no te hace falta esta”. A lo que el niño responde: “Vale, vale… pero es mía”. Y la hermana dice: “Que no, ahora es mía”. Si desde un principio ellos hubiesen visto que las cosas se usan, utilizan y  tienen  cuando se necesitan sin tener que poseerlas, ahora no tendrían este “problema” de apego cuando en realidad ya no necesitan el objeto en cuestión.

Personalmente, no creo que sea tan difícil ser algo más conscientes de cómo usamos las palabras y el poder que ejercen en nuestros hijos. Podemos empezar por cambiar el mio, tuyo… por el verbo usar. Luego viene lo más difícil: dejar de apegarnos tanto a las cosas materiales.

¿Cómo manejáis vosotros/as el tema de las posesiones?

 

 

 

15 comentarios:

  1. En casa es un poco y un poco, es muy cierto lo que dices que muchas veces no nos damos cuenta que las palabras inadecuadas dan ideas inadecuadas como el hecho de decir, el autito de tal o el lápiz de cual. Justamente esta Navidad mi marido estuvo hablando mucho con mis hijos, sobre todo con la niña que es más grande, porque como habíamos comprado una pc nueva en cuotas mi hija había soltado un "al final ustedes siempre compran cosas nuevas para ustedes y nunca para nosotros", lo dijo en clara referencia a que la pc anterior se las dimos para ellos instalándola en su cuarto donde antes ni siquiera tenían una. Me pareció muy injusto y nos pusimos a hablar seriamente sobre el hecho de que nosotros cuando compramos cosas siempre son cosas para la familia, incluyendo abuelos, tíos, primos y amigos, que jamas le negamos nada a nadie y que siempre cuando compramos algo lo hacemos porque lo necesitamos no porque se nos antoja que todo tiene que ser nuevo.
    Por lo demás a Dios gracias son niños que siempre comparten, no son muy agarrados de sus cosas, sobre todo con otros niños.

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    1. Claro! Eso es! Las cosas son de todos y se tienen para cubrir una necesidad. De hecho si nosotros compartimos lo nuestro ellos también lo hacen...¿no?

      Besos.

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    2. Tu ejemplo en particular, del préstamo del carro, me recordó esa misma historia pero con otro final, "caso de la vida real"; un "amigo" de mi suegro le pidió prestada su camioneta (combi) y él - mi suegro- también sabiendo que no la utilizaría igual se la prestó, y hasta el día de hoy no volvió a ver a su amigo ni a su combi... eso hace como 30 años...

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    3. Eso que le pasó a tu suegro es una lastima! Pero le podía haber pasado aun que fuera muy posesivo, verdad? En la vida nos cruzamos con todo tipo de personas... Y de todas ellas aprendemos. Una curiosidad, la actitud de tu suegro cambio a raíz de esa experiencia? O por el contrario lo vivió como algo que podía pasar.

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  2. Tienes razón pero es un tema un tanto complicado.
    Estoy de acuerdo en que sería mejor decir la taza azul o la blanca en vez de ponerle posesiones pero creo que es algo que tenemos tan interiorizado que no pensamos más. Es más fácil cada cual tener lo suyo y no pensar, porque al final creo que es por eso, somos animales de costumbres y tenemos que tener una hábitos. Por ejemplo, a un curso al que voy el primer día nos sentamos aleatoriamente y a partir de ese día todos nos sentamos igual (salvo alguna excepción). Creo que es por esa necesidad de orden y porque funcionamos por costumbres. De hecho, alguna vez que alguien se ha quedado sin sitio ha cogido una silla y ha hecho mover al resto para ponerse en "su" sitio. Pero pensándolo bien es bastante ridículo.
    Por otro lado, lo del coche está genial y ojalá todos nos dejáramos todo. Cuantas veces he pensado que es innecesario tener cada casa su wifi, con lo perjudicial que es para la salud, si entre varios vecinos contrataran una y pagaran una. El problema suele ser la otra persona. Tienes que saber a quien dejas porque puedes tener muy buenas intenciones pero la otra persona no y quedarte sin lo prestado o que le den un mal uso. Ese es el riesgo.
    Pero sí, creo que somos egoístas e individualistas.

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    1. Lo que comentas de tener cada uno "su" sitio lo veo algo distinto. No es que quieran ese sitio por que lo consideren "suyo" si no por que, como tu dices, somos animales de costumbres y una vez he escogido sitio quiero mantenerlo por que me da seguridad... Al menos yo lo veo así. Lo de compartir entre niños quizás es más complicado y sutil, ¿verdad?

      Un abrazo.

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  3. Muy interesante aunque no estoy 100% de acuerdo, me parece correcto que no haya posesiones en cosas como una taza pero por otro lado si debe haber para otras cosas.
    Yo incentivo a mi hija a prestar las cosas pero le enseño que ella es responsable por la misma. Esta Navidad pidio la Tablet de la Barbie, se la presta a las amigas pero yo le digo bien claro que "es de ella y la debe cuidar", ya tuvimos muchas experiencias en parques de llevar pelotas u otros juguetes, prestarlos y que se los rompan.
    Los niños no saben compartir porque los padres no les enseñaron, mi hija tiene "sus cosas" y no tiene problema en prestarlas y aun mas, muchas veces regalo ropas y juguetes sin avisar. No me enojo con eso porque si lo regala es porque ya no lo necesitaba mas.

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    1. Interesante lo que mencionas sobre lo de prestar y que se estropee. Quizás la solución no está en no prestar sino en no llevar cosas valiosas a sitios publicos o parques. Te todos modos no creo que sea una questión de "no te lo dejo por que es mio", más bien es algo como: "Si lo quieres ten mucho cuida y cuidálo mucho".

      Gracias por tu comentario.

      Un saludo.

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    2. Reflexion interesante; y comparto muchas cosas; aunque no todo.

      Creo que el problema no esta en que si algo es mio o tuyo; pero si en el poder de decir "no lo puedes utilizar aunque yo no lo necesite". Esto ultimo es ridiculo desde mi punto de vista pero no el hecho de que el objeto sea mio.

      Yo tampoco nunca he entendido como madres/padres pueden dejar que su hijo diga "no lo puedes utilizar" cuando otro nino pide algun juguete...... no lo acabo de entender.

      En nuestra casa si que hay cosas que son de cada uno; otros son de todos. Enseñamos que hay que pedir permiso para utilizar las cosas que realmente son posesion de otro, son pocas cosas; pero las hay, sobre todo con niños mas mayores suele haber ya: mi gorra, mi movil, mis gafas..... creo que esto tambien lo hay que respetar. Pero esta claro que si tu bici te va pequeña ya no es tu bici y no va a pedir toda su vida tu hermano para utilizarlo porque primero era tuyo.

      Pero hay que pedir permiso para utilizar ciertas cosas tanto al hermano, como a los padres o al vecino. Lo que no tiene sentido es que se dice "no" cuando no lo estas utilizando (bueno; del vecino; no podemos hacer nada jejeje) pero en mi casa no se acepta un "no" a una peticion de estas. Si no lo estas utilizando y se ha pedido utilizarlo, lo prestas, porque es tuyo; vale; pero esto no quiere decir que otro no lo pueda utilizar. Puedes decir que le cuide mucho y de echo tiene obligacion de cuidarlo mucho, pero hay que dejarlo. ?proque no se va a poder poner la gorra si tu no te la pones? Por mucho que sea TU gorra.

      Creo que esto tambien prepara mejor para la vida de adulto. Tambien tendran que pedir permiso para utilizar las cosas de otro y no lo podran ir a coger asi por asi. Vuestro amigo tambien pidio permiso para utilizar el coche en fin de semana porque sabia que el coche seguia siendo vuestro.
      Imaginate que un dia te encuentras sin coche porque alguien decidio que tu no lo estabas utilizando y lo cogio. Suena raro; pero segun como puede llegar a esto si no les eseñamos que las cosas tiene dueño.

      Hay que pedir permiso para utilizar las cosas que son de otro, hay que dejar que los demas utilizan tus cosas cuando tu mismo no los utilizas, o tener una buena razon para no dejarlo y no veo el problema en que estas cosas sean de alguien.

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    3. Gracias por tu mensaje: Bonita aclaración. Claro, claro! Que puede haber un dueño y de echo lo hay... A lo que voy es que no por ser ALGO TUYO tienes el poder absoluto sobre ese objeto de por vida. A mi también me parece bien pedir permiso... como no? Lo que no entiendo que padres fomenten es que por el simple hecho de "poseseer" no lo dejen aun sin usarlo...
      Que tal por Belgica? Recuerdos a tus chicos!

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  4. Lo que no entiendo que padres fomenten es que por el simple hecho de "poseseer" no lo dejen aun sin usarlo...

    Exactamente; yo esto tampoco lo entiendo.
    Entiendo que esto era el tema principal el post y completamente de acuerdo.
    Por Belgica mojado; mojado, mojado ;)




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  5. Preguntas:
    Pero, eso es educar, ¿no?, ¿Hubiesen llegado por si solos a esa misma solución, que vosotros habeís introducido?
    y lo del ordenador, ¿no es decirle de antemano que no te fías de el?, ¿no estás adelantando acontecimientos?, a lo mejor es muy cuidadoso. ¿sirve entonces como argumento decir que no puedes coger eso "porque lo puedes romper"?

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    1. Sobre lo de educar, SÍ, claro que es educar... como efecto secundario siempre aprenden algo. Simplemente no queríamos fomentar el apego a lo material... No sé si hubiesen llegado por si solos a lo mismo. Lo que sí he podido constatar es que muchas veces los adultos si les hemos creado ese sentimiento de posesión por como nos relacionamos entre nosotros y con ellos.

      Referente al ordenador. El motivo por el cual no usan el del trabajo no es por que creamos que lo van a lastimar sino por que es importante y delicado. Siempre pueden ocurrir accidentes, pero con ese ordenador preferimos evitarlos. ellos no lo reciben como que pensamos de antemano que lo van a lastimar. Simplemente evitamos su uso para que no le pase nada. Podrían borrar información sin querer, podrían meter un virus si clican depende donde... Es por seguridad.

      Gracias por tu comentario. Me gustaría saber quien eres? gracias.

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