Voy a despedirme de APRENDIENDO TODOS DE TODO después de 8 años. Ha sido un verdadero placer compartir con todos/as vosotros. GRACIAS de todo corazón por estar aquí. De hoy en adelante sólo publicaré en mi WEB: www.yvonnelaborda.com
Aquí os comparto la charla que dí el mes de septiembre en Vilafranca del Penedés en Cataluña, España. En ella hablo de la influencia de nuestra infancia. Todo aquello que nos imposibilita llegar a ser las madres o padres que nuestros hijos necesitan que seamos.
¿Por qué nos cuesta tanto estar presentes?
¿Por qué solemos mirar su comportamiento y no cómo se sienten?
¿ Qué hay detrás de nuestros enfados y reacciones emocionales?
¿Quieres llegar a ser la madre o el padre que tus hijos necesitan que seas? La BEH (biografía emocional humana) es una gran herramienta.
La Biografía Humana (BH) descrita por Laura Gutman es: “Una nueva metodología al servicio de la indagación personal. Construir la propia biografía humana es abordar las experiencias infantiles desde la realidad interna del niño/a que fuimos en lugar de evocarlas desde el punto de vista de quien ha nombrado esa realidad cuando fuimos niños”.
Dicho de otro modo, dar voz al bebé, niño y adolescente que fuimos. Validarle, comprenderle y sobre todo aceptarle tal y como realmente fue y es… Cuando entendemos qué nos pasó, cómo nos pasó y el por qué nos pasó podemos componer las piezas del rompecabezas que formarán nuestra posterior vida de adultos.
Actualmente estoy utilizando las enseñanzas de Laura Gutman en mi trabajo psicoterapéutico y de asesoría con mis consultantes online (principalmente padres y madres). Hacer la Formación Profesional con Laura Gutman y seguir teniendo supervisiones online mensuales con ella es algo muy valioso para mí.
La BH nos ayuda a ver y comprender de dónde venimos y el grado de amparo o desamparo sufrido, lo cual es esencial para la toma de conciencia. No obstante, dicha toma de conciencia, no es suficiente a veces para hacer los cambios deseados. Lo que yo hago exactamente en mi trabajo de acompañamiento es más bien una BEH (biografía emocional humana).
¿En qué se diferencia la BEH de la BH? La BH, en mi opinión, sólo es el inicio sobre lo que vamos a querer trabajar. A mí personalmente me gusta hacer un trabajo más profundo, emocionalmente hablando conectando con la bebé, el niña/o y la adolescente que el consultante fue. No sólo a un nivel intelectual y desde la palabra, cómo se hace en la BH, narrando y nombrando los recuerdos y los hechos acontecidos sino que yo necesito trabajar también las emociones y los sentimientos vividos, reprimidos y no expresados como la rabia, el odio, la frustración, la impotencia, la inseguridad, el miedo, la soledad, el desamparo… A mí me gusta llevar a mis consultantes a revivir ese enfado o esa rabia para poder aceptarla y luego soltarla y transformarla.
Lo realmente importante, según mi experiencia personal, no es únicamente aquello que nos hicieron o nos dijeron sino cómo todas esas experiencias nos afectaron y nos siguen afectando en el aquí y el ahora. Ver y entender cómo todas esas emociones no expresadas en nuestra infancia se actualizan (salen) en el presente en forma de reacciones emocionales automáticas violentas (gritos, críticas, juicios, enfados, golpes, insultos…) Es imprescindible preguntarnos: Cómo las vivimos entonces, qué sentíamos, quién nos validó, quien nos acompañó, qué grado de soledad hubo… Lo vivido puede tener un impacto muy distinto en cada persona. Por tanto a mi entender, los hechos y vivencias no son lo único o más importante sino QUÉ es lo que el consultante va a hacer o puede hacer en el aquí y el ahora con todo lo ocurrido. Esa es la parte más importante para mí después de la toma de conciencia.
También encuentro muy necesario trabajar los introyectos que arrastramos de nuestra infancia y adolescencia. No es nada fácil llegar a saber que partes de mí son realmente mías y cuales prestadas. Los introyectos que nos “tragamos” de pequeños sin digerir son los que solemos repetir, sin darnos casi ni cuenta, con nuestros propios hijos. Por introyectos entendemos todas esas órdenes, todos esos mandatos, todas esas creencias, todas esas frases que nos decían u oíamos: “hay que estudiar para ser alguien, tienes que terminarte el plato, sientate bien, jugar es perder el tiempo, no interrumpas… Todos esos “hay que” o “tienes que”. Trabajar los introyectos en las sesiones ayuda mucho en la toma de conciencia y en comprender nuestro personaje. El escenario de infancia tiene mucho que ver con todos esos introyectos. Es muy liberador trabajarlos en las sesiones y en casa e ir viendo cuales ya no nos sirven y simplemente dejarlos de lado…
Yo me considero una terapeuta “sentiemolista”, quien estudia el efecto que los sentimientos y las emociones vividas o reprimidas tiene sobre el cuerpo físico, emocional e intelectual. A eso yo lo llamo “sentiemolismo” (senti- de sentimiento y emo- de emoción).
En mis sesiones tenemos momentos de conexión total con ese bebé, niña/o o adolescente. Cuando nos ponemos en su lugar y le ponemos nombre y nos permitimos sentir y revivir todo lo vivido, ocurrido y sentido es cuando nos podemos empezar a liberar de las consecuencias que esas vivencias siguen teniendo en nosotros. Cuando yo empecé mi gran indagación personal hace más de 20 años, antes de conocer a Laura Gutman o la Gestalt, me apoyé mucho en la obra y las enseñanzas de Alice Miller entre muchos otros. Alice ya hablaba de la importancia de comprender nuestra infancia para luego poder entender el por qué somos cómo somos hoy. En mi opinión, Laura Gutman es discípula de Allice Miller y su metodología de la BH, en mi opinión, parece haber sido inspiración de las enseñanzas de Miller. Yo me considero discípula de ambas. Valoro y aprecio mucho a Laura Gutman y he de reconocer que desde que la conocí en persona en Barcelona hace casi 10 años he aprendido mucho de ella. Lo único que sí quiero comentar a modo de reflexión es que ella no menciona biografía alguna en ninguno de sus libros publicados. He leído y estudiado a muchos autores, entre ellos también destaco a John Bradshaw, que escriben sobre la influencia de nuestra infancia en los adultos de devenimos y he de decir que al final de sus libros hay muchísima biografía sobre otros autores.
Yo he estudiado a John Bowlby quien en 1950 empezó a hablar de la importancia del apego, la conexión emocional y la fusión entre madre e hijo. Leyendo a Laura Gutman también se nota su influencia. Los autores Maryorie Dantagnan y Jorge Barudy también hablaban de los estragos del maltrato y la violencia en la infancia y de cómo la falta de presencia y mirada puede afectarnos en un futuro como adultos. También Niels Peter Rygaard nos habla de los trastornos de comportamiento que puede acarrear la falta de apego, aceptación y amor (personas posesivas, celosas, perfeccionistas, violentas, autoritarias, criticas, inseguras…). Françoise Doltó también fue una gran defensora de los niños. Cuando leo y estudio a John Bradshaw también siento una gran admiración por su fortaleza y sentido de superación. Su vida es un gran ejemplo para todos. Podría seguir mencionando a Arthur Janov, Carl Jung, Howard Garner, Laurie A. Couture, Naomi Aldort, Sue Gerhardht (compartí hace poco una entrevista que le hicieron), Maturana, Jean Liedloff, Casilda Rodrigañez, Mario Alonso Puig, Carl Rogers, Erich Fromm, Karen Horney, Erik Erikson, Wilhelm Reich, Daniel Goleman, Abraham Maslow, Alfie khon… entre muchos otros. Estudiando a cada uno de estos celebres y sabios autores no puedo dejar de ver y sentir que Laura Gutman, al igual que yo, también se ha inspirado en ellos aunque no los suele mencionar.
Mi gran sueño sería que un día me pudiera sentar frente a Laura Gutman y compartir nuestras vivencias de la Psicoterapia Gestalt, me consta que ella también estudio Gestalt (es que me siento tan identificada con ella) y que me dijera de quien aprendió y quienes la inspiraron más… Esa humildad y vulnerabilidad es la única parte que me falta de ella.
Volviendo a la BEH que llevo a cabo con mis consultantes, quiero añadir que lo más importante para poder acompañar a alguien en su propia indagación personal es el hecho de haberla vivido y hecho nosotras/os primero.
Quien mejor te puede ayudar y acompañar que alguien que ya ha pasado por lo mismo y lo ha podido comprender, ver, aceptar y por último superar. El cambio SÍ es posible. Cuando nos sanamos es cuando podemos ayudar a los demás a sanarse. No podemos ayudar a comprender nada que no hayamos comprendido primero nosotros. No podemos dar lo que no somos ni podemos ayudar sin haber recorrido primero nosotras/os el camino. Hay que hablar la misma lengua sino no nos podemos comprender.
Lo que realmente buscamos es la sanación, la paz interna y la posibilidad de mejorar y cambiar como personas. Ya solemos intuir que lo que nos impide llegar a ser las personas que hemos venido a ser es precisamente lo vivido anteriormente y cómo nos sigue afectando. Para que nos deje de afectar y podamos ser libres es necesario el comprender y la toma de conciencia. Pero el cambio es lo realmente importante, a mi entender, y lo que todos y todas anhelamos. Llegar a ser las madres y padres que nuestros hijos necesitan que seamos es el sueño universal.
No es casualidad que mi especialidad sea precisamente la influencia de nuestra infancia en las madres y padres que devenimos. Yo vengo de una infancia de abandono, maltrato, abuso, desamparo… No obstante, estoy en paz con todo lo vivido y comprendo, acepto y valido mi verdad. No se trata de juzgar ni criticar ni de buscar culpables. Se trata simplemente de ver y aceptar nuestra verdad tal y como es. La verdad no es buena ni mala, simplemente es. A día de hoy estoy muy orgullosa y agradecido de ser quien soy. Y sé que es debido a todo mi pasado y mi gran lucha por poder llegar a dar a mis hijos y mi compañero de vida todo aquello que yo nunca tuve. Dar lo que no se tuvo duele al principio pero luego sana. Lo que más me ha sanado ha sido tratar a mis hijos y demás niños y adultos de la forma en que yo nunca fui tratada. El amor siempre fue mi mejor y mayor aliado. De hecho no hay nada que nos pueda liberar más que amar la niña/o que fuimos. Amarle incondicionalmente por quien es en realidad y no por cómo se comporta.No somos lo que hacemos o decimos. Lo que hacemos y decimos son simples manifestaciones emocionales que se expresan a través de nuestro cuerpo. Nosotros somos más que eso, mucho más… Sin esas vivencias hoy no estaría aquí escribiendo esto ni tendría la oportunidad de estar acompañando, ayudando e inspirando a tantas otras personas. Empecé escribiendo sobre Aprendizaje Autónomo y el respeto a los procesos naturales, luego sobre Crianza Consciente y finalmente sobre qué nos imposibilita ser cómo deseamos ser y ayudo a madres y padres a liberarse de las cadenas de su pasado para que puedan llegar a ser los padres y madres que sus hijos necesitan que sean. Me siento tan feliz y afortunada de poder estar haciendo lo que hago. GRACIAS!
He llorado mucho mi infancia y la niña solita, triste y desamparada que fui. También he llorado junto algunas de mis consultantes. Cada vez que me siento delante de uno/a de mis consultantes algo dentro de mí se sana de nuevo. Dar voz a esos niños y niñas que fueron me emociona… Compartir lo que sé y ayudar a los demás es mi propósito superior y mi única voluntad. Necesito dar todo aquello que me fue dado a mí.
He roto la cadena transgeneracional de mi familia y ahora toca seguir cortando cadenas de otras familias para que en pocas generaciones ya no tengamos que sanarnos de nuestras infancias sino simplemente vivirlas y recordarlas. Me gustaría preguntarte: ¿Qué clase de madre o padre te gustaría que tus nietos tuviesen? Esos futuros padres son nuestros hijos HOY. Démosles la oportunidad de seguir siendo quienes han venido a ser y que no tengan que desconectar de su ser esencial como muchos de nosotros tuvimos que hacer. Perder esa conexión es lo que nos separa de la paz interna también. Los niños y las madres y los padres me están llamando y no puedo hacer oídos ordos. Sé que nada es casual en la vida. Sé que si estás leyendo esto es precisamente porque así ha de ser y porqué es tu momento y el mío.
No todo el mundo viene del mismo lugar. Ni todos hemos sufrido el mismo grado de violencia, autoridad, desamparo… No obstante, muy pocos, por no decir casi ninguno, hemos tenido esas infancias felices que pensamos tuvimos. La BEH no es más que mostrar la verdad y la realidad vivida por el niño y la niña que fuimos. No culpamos a padres ni abuelos… Ellos también vienen de infancias con falta de conexión e intimidad emocional por tanto no pudieron dar lo que tampoco tuvieron. Se trata de entender emocionalmente y no sólo racionalmente al niño y niña que fuimos para luego poder llegar a ser quienes hemos venido a ser y poder conectar de nuevo con ese ser esencial que tenemos escondido por miedo a ser rechazado, juzgado, criticado… Ya no somos niños. El adulto que somos ahora se puede hacer cargo de nuestro niño interior siempre y cuando sepamos que está allí esperándonos. Hay que darle voz. Yo simplemente ayudo con una visión clara, pura, limpia y sin juicio. Uno mismo puede hacer el camino pero con la ayuda del terapeuta nos ahorramos tiempo y no nos podemos seguir engañando pensando que hay algo allí fuera que me impide ser feliz, estar en paz y hacer los cambios deseados. El buen terapeuta nos empodera y nos conecta con nuestro ser esencial para que dejemos de necesitarle. Una BEH se puede hacer en 10-15 sesiones.
He tenido la necesidad de hablar sobre la BEH (biografía emocional humana) que yo hago y practico ya que pienso que es vital juntar las emociones y los sentimientos a lo racional e intelectual. Sin sentirlo ni vivirlo profundamente no lo podremos sanar ni cambiar. Sólo con el intelecto se queda en la cabeza pero no baja al plexo solar donde hay que sentirlo para luego poderlo cambiar y transformar. No se trata de intelectualizarlo sino de sentirlo. Lo mismo ocurre cuando leemos algo. Sólo con lo leerlo no lo podemos poner a la práctica. Necesitamos sentirlo para luego poder serlo y finalmente poder hacer ese cambio organísmico que deseamos.
Si deseas más información sobre la BEH puedes contactarme por esta web o escribiéndome a yvonnelaborda@gmail.com
Gracias por leerme y te pido que lo compartas si crees que puede ser de ayuda. Un abrazo.
Los últimos estudios científicos demuestran que la mejor manera de luchar contra las enfermedades mentales, incluso contra la delincuencia y la violencia en nuestra sociedad, es ocuparnos de los bebés. En este capítulo de la serie Redes, dirigida por Eduard Punset, se analizan los factores que influyen en el desarrollo del cerebro del bebé. Incluye una entrevista a Sue Gerhardt, quien ha dedicado toda su vida al estudio de los bebés y la influencia del afecto emocional del bebé en su vida adulta.
Aquí os dejo este fabuloso vídeo de Jean Liedloff traducido al castellano por Boris Krygel, un padre Argentino comprometido...
Gracias Boris por esta joya. Un saludo.
Boris Krygel nos hace esta magnifica presentación:
Si tenés hijos chiquitos, no podés dejar de ver este material impresionante, que hasta hace unos pocos meses atrás sólo estaba disponible en inglés. Si tenés hijos grandes, tampoco. Y si estás a punto de ser mamá o papá, ni hablar... En definitiva, ya que no todos son o serán padres algún día pero sí todos –sin excepción– somos hijos, es altamente recomendable para cualquiera que destine 54 minutos de su vida para aprender lo que Jean Liedloff tiene para decir acerca del cuidado infantil no-adversativo, fruto de sus años de experiencia conviviendo con los Yekuana, un pueblo originario de la selva amazónica venezolana.
Lo que Jean fue observando intuitivamente a lo largo del tiempo, y que más tarde convalidaría apoyándose en investigaciones interdisciplinarias contundentes, era sorprendente, e iba totalmente a contramano de nuestro sistema de creencias acerca del parto, la lactancia, el colecho, la crianza y la educación infantil... Fue testigo de las vivencias de niños que no sólo no pelean entre ellos, sino que ni siquiera discuten, que juegan, exploran y aprenden sin supervisión de adultos y raramente se accidentan o enferman, y de bebés que son cuidados eficientemente por chicos pequeños y en ningún momento presentan los típicos síntomas de incomodidad y malestar que habitualmente solemos advertir en ellos quienes formamos parte de esta sociedad “civilizada”...
“Hemos perdido la confianza en nuestro propio ser, en nuestra propia naturaleza esencial. Obviamente, no sólo desconfiamos de los niños, sino también de nosotros mismos, desconfiamos de nuestra propia naturaleza humana. El motivo por el que siempre hablo de niños y bebés es porque es en esta instancia cuando primero se manifiesta esto, y aquí es donde esto comienza y se va estructurando. Pero estoy hablando de todos los seres humanos, estoy hablando de la sociedad”.
“Si queremos dilucidar cómo la sociedad se ha ido tornando tan... desagradable –por decirlo suavemente–, tan peligrosa, tan infeliz, tan enajenada, tan inestable... cualquier calificativo que queramos ponerle y que explique por qué somos tan infelices, la razón es porque durante la infancia nuestra predisposición natural para ser felices, dichosos y merecedores de ser amados acaba siendo tan socavada, que nos vemos obligados a vivir según esas expectativas minadas... Nuestra experiencia queda condicionada por todo aquello en lo que creemos. Y creemos en aquello en lo que se nos dijo que creyéramos, de acuerdo con nuestras experiencias durante la infancia”.
Después de leer mi artículo Marvan necesitó responder y dar su interesante punto de vista en una serie de 4 posts. Es este vídeo le doy mi primer feedback. Ella lo tituló UNSCHOOLING VERSUS HOMESCHOOLING.
Tuve el placer de ser entrevistada por Laura Castellaro. Es una entrevista muy personal. Cuento cosas que nunca he explicado en público. Hablo de mi infancia, de nuestros "malos momentos" y como no, del origen de mi web profesional y mucho más...
Si queremos cambiar la forma en que nos relacionamos los unos con los otros y mejorar el mundo, primero tenemos que cambiar la forma en que tratamos y vemos a los niños y la relación y la conexión que tenemos con ellos.
Han salido también temas relacionados con la libertad y el respeto hacia los niños. En este articulo hablo de ello en detalle: CLICK
También me gustaría recomendar la lectura de este otro artículo en donde hablé en profundidad sobre las alternativas a los castigos, premios y amenazas: CLICK
Y por último la gran influencia de nuestra propia infancia en la toma de decisiones en nuestra vida de adultos: CLICK
Todos estos y más temas salen en el vídeo. Con los artículos quiero reforzar lo dicho y explicarlo con más detalle.
Lina Caicedo, una de las mamas que está participando en los Mastermind de Crianza Consciente y Educación en casa que estoy llevando junto con Maria José Cifuentes, nos cuenta su experiencia con su hijo.
En este hangout hablo de cómo aprendió Ainara, nuestra hija de 9 años, a leer y escribir. Los niños no necesitan ser enseñados o instruidos para aprender muchas de las cosas que aprenden. Lo más difícil es esperar y confiar en que esos procesos naturales ocurran. Solemos comparar a nuestros hijos con niños escolarizados. En un mundo donde se lee y se escribe los niños van viendo la necesidad de esta herramienta para poder obtener más información sobre los temas que les gustan. Leer y escribir no son en sí un interés sino más bien la herramienta necesaria para conseguir y compartir información sobre un interés. Escribir es hablar sobre papel. Primero hay que tener algo que decir y luego alguien a quien poder y querer decírselo...