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domingo, 23 de noviembre de 2014

Lactancia prolongada.

Aquí os dejo estas fotos con mi hija tomando mi pecho. En febrero 2015 cumplirá 6 años y "aún" toma mi leche. Hay personas, hoy en día, que se escandalizan cuando ven a una mamá dar el pecho en publico a un niño de más de un año. 




Para mi no hay nada más tierno y natural que dar a nuestros hijos aquello que la naturaleza programó e hizo posible. Si no fuera natural poder lactar a nuestros hijos hasta la edad de 4-5-6 años no tendríamos leche en los pechos después de esa edad. Si seguimos fabricando leche es por que es natural.

No digo ni pienso que todas las mamas deban lactar prolongadamente. Simplemente defiendo a las que sí lo hacemos. No hay nada de anti-natural en la lactancia prolongada. Simplemente se nos olvidó que somos mamíferos...  




Ainara, mi hija mayor dejo de mamar a los 4 años, Urtzi, nuestro hijo mediano mamó hasta los 6 y Naikari esta feliz de poder seguir mamando de vez en cuando con casi 6 años. Me propuse no destetar a ninguno de mis 3 hijos hasta que ellos no lo hiciesen espontáneamente cuando estuviesen preparados y la verdad es que aun que parezca mentira, sí se destetan cuando ya no les hace más falta... Ainara fue progresivamente dejándolo justo antes de nacer Naikari. Creo que la naturaleza es sabia. Yo estaba lactando en tandem (dar el pecho a dos niños a la vez) a Ainara y Urtzi y justo un par de mese antes de que naciera Naikari Ainara dejó de mamar.

Quizás notó mi ansiedad al pensar que no podría lactar a los 3 a la vez... Nunca le dije nada, simplemente de vez en cuando pensaba... "sólo tengo dos pechos y cuando nazca Naikari tendré 3 hijos, ¿cómo me las arreglaré para dar pecho a 3? No hizo falta nada más... Ainara "recibió" la señal de algún lugar y espontáneamente dejó de mamar poco antes de la llegada de su hermana. Cuando Naikari tenía un par de meses quiso volver a probar pero me dijo "no va". No podía succionar para que la leche saliera. Se había "olvidado". 

Actualmente, llevo casi 10 años con leche en los pechos y me siento de maravilla. Creo que madre e hijo deberían lactar hasta que ambos quieran, les apetezca o necesiten. Puede ser un mes, una semana, 2 años, 6 años o por que no 10. ¿Cuál es el problema?

Debo reconocer que lactar a 2 o más hijos a la vez, también, tiene sus momentos críticos. Sobre todo por la noche cuando hay un bebé y un niño más mayor. Yo hice tandem con Ainara y Urtzi y luego con Urtzi y Naikari. Tengo que reconocer que hubo noches de mucho cansancio y gracias al apoyo de mi pareja pude lactar al bebé mientras él atendía al mediano. Personalmente, pienso que es imprescindible tener el apoyo de nuestra pareja (si la hay) en todo este "tema" de la Crianza Consciente y la lactancia prolongada.



Beneficios de la lactancia prolongada:

ALBA lactancia Materna.


CARLOS GONZALEZ

LA EDAD NATURAL DEL DESTETE por Katherine Dettwyler

Un beso chicas y a disfrutar dando el pecho!

NOTA: No obstante, no siempre dar el pecho es posible o la mejor opción. Hay madres que no pueden dar el pecho debido a ciertas experiencias personales, traumas infantiles o abusos sexuales. No quiero dar a entender que TODA madre debería dar el pecho. Dar pecho es una elección y simplemente la defiendo como la elección más natural. Aquí os dejo este artículo de Ibone Olza en donde habla sobre esto que he comentado.






martes, 12 de agosto de 2014

VIVA EL COLECHO.

Este post se lo dedico a mi buena amiga Clara que ha sido mamá por segunda vez hace 3 meses. Un beso para ti, Clara y otro para tu maravillosa Noara.





COLECHO

Cuando decimos a amig@s y familiares que compartimos la cama con nuestr@s hijos se genera una nube de pronósticos negativos. Desde brutales daños psico...
lógicos, dependencia para toda la vida, fin de la intimidad de la pareja, etc, etc.

Afortunadamente nada de eso es cierto y los resultados del colecho son positivos para toda la familia.


Para saber un poquito más...

El hecho de que los bebes prefieran dormir junto a su madre es algo totalmente natural. Teniendo en cuenta que los corderitos buscan el calor de su madre para descansar o que los gatitos vuelven al regazo de su madre después de sus juegos, no es de extrañar que los bebes humanos también necesiten dormir como los demás mamíferos. Hasta hace pocos años, desde el inicio de la humanidad hace 10 millones de años, las familias compartían una misma cama.

El instinto de protección por parte de la madre, y el instinto de superviviencia desarrollado en los bebes, hace que ambos tengan el impulso de dormir en la misma cama.

Los bebes no tienen aun desarrollado el concepto de espacio-tiempo, por lo que la separación de una pared puede significar para ellos lo que para nosotros un océano de distancia. Lo mismo ocurre con la percepción temporal, únicamente saben lo que ocurre aquí y ahora, y un solo minuto puede parecerles una eternidad. Cuando los padres no están presentes en la habitación, para el bebe supone una tremenda sensación de total soledad y causa en ellos un originario y profundo terror.

A nadie le gusta dormir solo ni estar a oscuras a solas. Incluso siendo adultos preferimos estar acompañados o mantener alguna luz encendida. El conjunto soledad-oscuridad nos devuelve a nuestros miedos más ocultos y primigenios.

La idea de que los niños están más seguros en su propia cama no tiene ningún fundamento.
No hay pruebas sobre las ventajas de la separación física, pero si existen estudios que avalan los beneficios del colecho.

Entre ellos se destacan: despertares sincronizados entre el bebé y la madre, una mayor estabilidad cardiorrespiratoria y mayor oxigenación de los niños, disminución de los episodios de llanto, mejor termorregulación y mayor prevalencia de la lactancia materna. Los bebés que duermen con su madre son amamantados hasta 3 veces más tiempo que aquellos que duermen solos en su habitación.

También cabe mencionar los beneficios emocionales para toda la familia y la incidencia positiva sobre el desarrollo afectivo. Un bebe que duerme junto a sus padres no solo comparte la cama, sino que recibe mas atención y mayor contacto físico. El vinculo que se crea entre padres e hijos mediante el colecho es muy intenso y duradero, lo que contribuye a un mayor entendimiento y un fuerte sentimiento de seguridad en los hijos. No se puede comparar con nada la sensación de despertar juntos y compartir esos primeros minutos del día, la primera sonrisa de la mañana, las cosquillas en la cama...

Creencias populares dicen que para que un bebe deje de quejarse por la noche y los padres puedan dormir sin interrupción hay que dejarle llorar.

 Efectivamente, en general dejan de quejarse después de un tiempo, pero además ocurre algo terrible: pierden la esperanza y la confianza de que sus padres están pendientes de ellos cuando lo necesitan. Se resignan. Y creemos que la resignación no forma parte precisamente de un crecimento feliz ni de un desarrollo afectivo sano. Tampoco facilita una relación paterno-filial basada en la confianza mutua y la empatía. Pensamos que entregarles nuestro cariño en vez de indeferencia, o nuestro afecto en lugar de distanciamiento, hace felices a nuestros bebés, y por tanto a todos nosotros.
NOTA: El texto no es mio. Lo ví por la red.