domingo, 11 de marzo de 2012

Crianza convencional versus Crianza con conciencia.

Aquí os copio un articulo que escribi para Monica de "familia libre".

http://familialibre.com/blog/articulos/educacion-respetuosa/crianza-convencional-versus-crianza-con-conciencia


La crianza convencional se centra, principalmente, en qué es lo que el niño hace (qué es lo que no nos gusta o qué queremos parar y/o cambiar en el comportamiento del niño) y cómo o qué hacer para que ese comportamiento pare/cese. Una necesidad no desaparece al no obtenerla. Parar el comportamiento y conseguir cambiar la actitud del niño no elimina su causa ni lo que el niño siente. Cuando les decimos que paren de hacer algo, deberíamos decirles o proponerles qué hacer en vez de eso. La crianza con conciencia busca el "por qué" de ese comportamiento, la causa originaria de tal actitud. Los niños siempre tienen un motivo valido para hacer lo que hacen aunque no siempre nos gusten sus reacciones ni sepamos su causa. Cuando un niño se siente mal automaticamente se "porta mal". Si su estado emocinal mejora (se siente bien), su comportamiento también mejora. Generalmente, cuando "se pasan" es por que no tienen mejores herramientas. Pensemos qué podemos hacer para ayudarles a canalizar mejor lo que sienten en vez de pensar que hay algo en ellos que no va bien. Averiguemos por qué el niño hace lo que hace. Solemos pensar que sus necesidades son erróneas, que están equivocados, y constantemente luchamos contra ellas.
El unschooling ( dejarles aprender autonomamente y con libertad) no floreció y empezó a dar sus frutos hasta que cambiamos y sustituímos nuestra crianza convencinal por una de más consciente, respetuosa, natural y con apego. Si quieres cambiar algo de ti, de cómo actúas, de lo que piensas, simplemente hazlo. No esperes otro año, otro mes, otra semana, otro día... Hasta que no nos vaciemos de todo lo que creemos y pensamos que ya sabemos no podremos aprender más y mejor. Cómo dice Sandra Dodd: "It only takes a second to do better". Traduzco: "sólo se tarda un segundo en hacerlo mejor". Algo que va muy bien al principio es siempre escoger entre dos opciones: la menos "mala" (dañina). Por ejemplo: Si he perdido el control. Puedo darles un azote o gritarles que paren ya. La próxima vez puedo gritarles que se callen o puedo irme a fuera a la terraza y tranquilizarme. La siguiente puedo salir a la terraza a tranquilizarme o puedo no hacer tanto caso a lo que pienso en ese momento y acercarme a ellos y preguntar si necesitan mi ayuda para algo. Sin mis pensamientos soy la madre cariñosa y comprensiva que quiero ser. Nuestro enfado no es causado por X sino por lo que pensamos de X. Cuando estamos enfadados simplemente estamos creyendo y escuchando nuestros pensamientos sobre el enfado y entonces es cuando culpabilizamos, juzgamos y negamos la realidad. Muchos padres y madres no soportamos cuando se ponen a llorar desconsoladamente sin parar. El llanto es sanador, libera las emociones retenidas. ¿Por qué no soportamos más de X segundos de llantos? ¿Es que a caso no nos dejaron a nosotros llorar de pequeños?. El secreto esta en no reaccionar sino simplemente notar el sentimiento, la emoción que sentimos. Aceptar lo que sentimos y quedarnos con esos sentimientos hasta que se diluyan es mejor que intentar no sentir nunca enfado. Tenemos derecho a sentirnos mal y enfadados pero no tenemos el derecho de actuar mal contra nuestros hijos. Todas las emociones son aceptables y validas pero no todos los actos. Si no nos damos una elección, de hecho no hemos realmente decidido, elegido o escogido cómo queremos ser y/o comportarnos. Simplemente hemos reaccionado. Cuando perdemos el control lo que muchas veces queremos y pretendemos es que ellos (nuestros hijos) se controlen y comporten para que nosotros podamos restaurar nuestro control y nuestra paz. ¿No debería ser al revés?. Cuando uno se enfada hay necesidad de comunicación. Las raíces del enfado siempre suelen ser la tristeza, las heridas pasadas y el miedo. Si el enfado no esta dentro de nosotros no puede salir. Cuando me enfado a veces me convierto en mi mamá o en mi papá. Ahora ya no soy la hija de mis padres solamente, sino que soy la madre de mis hijos. ¿Quién nos esta diciendo que no seamos tan amables, compresivos, cariñosos, permisivos... con nuestros hijos?, ¿De quién es esa voz?. Es fácil hacer lo que otros esperan de nosotros pero no es tan fácil escuchar a nuestro corazón. Y es muy duro y difícil ser lo suficientemente valiente como para no hacer lo que "ellos" esperan.
La vida esta llena de momentos en donde tenemos que tomar decisiones. ¿Qué nos retiene/obstaculiza de no ser/actuar cómo nosotros quisiéramos? Sólo teniendo la intención y el deseo de querer cambiar o hacer cambios pone las cosas en movimiento. Cuando cambiamos el modo en que resolvemos los conflictos con nuestros hijos, estos empiezan a desaparecer. Cada día estamos mas cerca de la persona que deseamos ser. ¿Qué es lo que nos gustaría que ellos pensasen de nosotros?
No olvidemos que la mejor manera de sanarnos a nosotros mismos es tratando a los niños de la forma en que nos hubiera gustado que los adultos, en nuestra vida, nos hubieran tratado a nosotros. Si nosotros confiamos en ellos y los respetamos, ellos de una forma natural valoraran a los demás. Si nosotros los respetamos será muy difícil que permitan que otra persona les falte el respeto. La infancia no es una preparación para la vida, es la vida misma. ¿Por qué tenemos tanta prisa en que los niños se comporten como los adultos antes de que sean adultos? La forma en cómo los tratamos es lo que les va a enseñar cómo ser. Los niños se convierten en lo que absorben de su entorno. Se cómo te gustaría que ellos llegaran a ser. Los niños se rebelan sólo por que nuestra cultura se opone a su naturaleza.
Para concluir pienso que lo primero y más importante es la relación con nuestros hijos y cómo interactuamos con ellos. Todo lo demás es secundario. Una vez tengamos las piezas del puzzle de nuestra relación encajadas unas con otras con conciencia, todas las demás encontraran su sitio y encajaran casi por sí solas. El día que tengamos otros padres y madres tendremos, también, otro mundo. Un niño obediente no piensa, no cuestiona, no interrumpe, no negocia, no resuelve problemas... sólo hace lo que se le pide, dice o manda. Nuestra necesidad de convencerles, les roba su sentido de confianza en sí mismos. Ayudemosles a ser quienes ya son y dejemos de intentar cambiarlos o hacerlos ser quiénes nosotros quisiéramos que fuesen. Como dijo Winston Churchill: "Los hombres tropiezan con la verdad de vez en cuando, pero la mayoría de las veces se levantan y siguen rápidamente como si nada hubiera sucedido".
NOTA: Me he inspirado en las palabras de Naomi Aldort, Sandra Dodd, Ren Allen, Scott Noelle, Casilda Rodriganez entre otros.

The Daily Groove - Scott Noelle.

THE DAILY GROOVE ~ by Scott Noelle
www.enjoyparenting.com/dailygroove


:: Your Heart's Desire ::
Today, simply notice how you FEEL as often as
possible. Then note the thought *beneath* the feeling.
Strong positive emotions indicate that your thought is
in *alignment* with your heart's desire -- you're
being authentic!
Strong negative emotions mean that your thought is
*out of alignment* with your heart's desire -- you
need a new thought!
Example:
Your child ignores your request to come with you, and
you feel frustrated. You notice that you're thinking
"s/he doesn't respect me."
You ask yourself, "What's my heart's desire?" The
first answer that comes to mind is "I want to be
respected." But you notice it actually makes you feel
a bit worse.
So you go deeper into your heart, and you eventually
feel a wave of *relief* when you think, "I just want
to *know* that I'm worthy of respect, regardless of my
child's behavior."
The feeling of relief always indicates that your
thoughts are coming into alignment with your heart's
desire. And emotions like love and appreciation
indicate total alignment...
Welcome home. :-)

http://dailygroove.net/hearts-desire

jueves, 8 de marzo de 2012

¿Y si sólo quieren jugar o ver la tele todo el día?

Un video de sólo 4 minutos pero muy bien resumido sobre cómo aprendemos de niños hasta adolescentes. No os lo perdáis!


http://youtu.be/I8hKSzv_rRw


¿Y si sólo quieren jugar o ver la tele todo el día?


Lo primero y más importante es tener en mente que el aprendizaje natural (la forma en que aprende y lo que aprende) de un niño libre (un unschooler) no se va a parecer en nada al aprendizaje dirigido tanto de casa como de la escuela. Cuando el aprendizaje es dirigido primero les mostramos herramientas, luego les enseñamos cómo usarlas y por último les ponemos en situaciones (la mayoría de las veces no reales) donde tendrán que utilizarlas. Las herramientas pueden ser las letras (lecto-escritura), los números (mates), la historia... Resumiendo, lo que solemos llamar asignaturas no son más que herramientas para obtener la información que deseamos. El aprendizaje natural (unschooling) funciona precisamente al revés. Primero se interesan por algo, quieren saber más, comprender más, entender más ... y luego usan lo que sea (herramientas) para su objetivo (aprender) . Aprender es la consecuencia y el efecto secundario de vivir, explorar, averiguar...

Dicho esto, podremos ver que los niños aprenden jugando, mirando una peli/documental, (mi hija, Ainara, descubrió que le interesan mucho los planetas y todo lo relacionado con la tierra gracias a ver una peli del Principito), con el ordenador, hablando, preguntando, visitando, manipulando, cocinando, saltando, corriendo... explorando lo que les interesa. Eso no se parece en nada a nuestro concepto de aprender. No se parece en nada a la escuela ni al aprendizaje formal. Cuando nuestro hijo/a un día quiere aprender algo más académico (que se parece a la escuela - que tiene un nombre - asignaturas) es cuando pensamos: "el unschooling sí funciona". Para el niño no hay ninguna diferencia entre el aprendizaje-juego y/o el aprendizaje-escuela. Sólo son diferentes caminos para un mismo fin. Es a los adultos con mentes escolarizadas a los que nos cuesta verlo así.

"Es que se aburre mucho, no le interesa nada. No coge/usa los materiales, libros... Sólo quiere ver pelis". Nosotros (los adultos) no nos sentamos con montones de libros, material científico, instrumentos electrónicos, juegos educativos, cartas, juegos de mesa, manuales... para hacerlos nosotros sólos, ¿verdad?. Entonces por que deberían ellos hacerlo. Muchas veces un interés (el disfrutar de/con algo) no sólo viene de la "cosa" en sí sino de poder compartirla con alguien. Mi hijo mediano le apasionan los dinosaurios y todo lo que tenga que ver con ellos: su tamaño, su dieta, el lugar de procedencia, cuando existieron, por qué se extinguieron, cuando, si los humanos y los dinosaurios compartieron la tierra... Él explora todo esto conmigo, su padre, su hermana mayor, amigos, otros adultos... nos hace preguntas, vemos documentales juntos, leemos libros, vamos a buscar libros a la biblioteca, juega con reproducciones de goma, nos viene corriendo con algo que se le acaba de ocurrir...Todo esto ocurre por qué tiene con quien compartirlo y con quien hablar de ello. Y por que nosotros también mostramos interés por lo que le gusta.

Sólo querer ver tele (pelis) es una señal de que ocurre algo. Es el síntoma no la causa. Como ya comenté en la entrevista que me hizo Joan, si un niño sólo quiere ver tele es que no tiene nada más interesante que hacer. En nuestras manos esta el mostrarle y hacerle la vida interesante y divertida para que pueda explorar y descubrir lo que le interesa y/o apasiona. La tele no debería ser más que otra opción. ¿Por qué aprender de libros lo vemos mejor? Antes de que existiera la tele o incluso la radio la gente utilizaba los libros para escapar de sus vidas. La lectura era su único modo de evasión. Sinceramente, yo misma en alguna ocasión también me he escondido detrás de un libro. Como ya he dicho en otros escritos, nosotros no tenemos tele conectada a la red. Pero sí tenemos un disco duro con montones de pelis, canciones, fotos y documentales (casi todo esta en inglés). Les queremos proteger de la publicidad y de contenidos que consideramos nocivos y con muchos intereses económicos que inducen a consumir. La tele convencional utiliza mucho a los niños para fines consumistas. En el fondo quieren que todos pensemos y hagamos lo mismo pero este ya es otro tema. Quizás algún otro día escriba algo sobre ello. Nuestros hijos tienen libre acceso a ese disco duro y os puedo asegurar que hay días que ni se acuerdan de el. Lo utilizan como una actividad/recurso más con que divertirse, entretenerse, aprender... Muchas veces es ideal para los momentos de tranquilidad: la hora de la siesta (mientras yo duermo a Naikari) o antes de acostarse. Y os puedo asegurar que algunas veces que yo he querido que estuvieran quietecitos y calladitos mirando algo (mientras yo leo o escribo) no han querido y han preferido jugar en el patio, mirar libros, construir con lego, modelar con barro, hacer rompecabezas, jugar a cartas, escribir algo, incluso han cogido materiales didácticos como las regletas cusinier o algún que otro material Montessori de mates. Hoy mismo estaba escribiendo esto a la hora de la siesta. Estaba sentada en el sofá con Naikari a mi lado dormidita y Urtzi me ha pedido que jugara con el al ajedrez, le he dicho que por favor me dejara escribir un poco más pero el pobre tenía muchas ganas de jugar conmigo y hoy no ha querido ver la peli que Ainara miraba. Finalmente he jugado a cartas con él. En cuanto Ainara ha visto enseguida ha venido y ha comentado que ella también quería jugar. Ya veis pudiendo ver tele han preferido jugar a cartas. Y aquí estoy a las 2 de la madrugada escribiendo.

"Si les dejará escoger y tuvieran libre acceso los mios se pasarían el día en la tele". A quien piense esto, yo le diría que no sabe lo que harían si tuvieran libre acceso por que, de hecho, no lo tienen. Quien dice esto sólo sabe cómo se comporta un niño que tiene limitado el rato que puede ver "audio". Hay padres o madres que han levantado los limites durante una o dos semanas y luego dicen: "ves se pasa horas viendo pelis, no le interesa nada más". Eso es por que no se acaban de creer que el limite ya no existe. Algo que fue limitado, prohibido... tiene mucho valor para un niño. Si le acompañamos y estamos presente: jugamos con el/ella, le proponemos cosas, actividades y luego le dejamos escoger, seguro que el tema tele/audio deja de ser un "problema". Como he dicho antes nosotros usamos un disco duro. Allí todo ha pasado por un "filtro" antes de que ellos lo vean. Si tenéis tele conectada a la red y os preocupa lo que ven, quizás sea el momento de plantearse cambios. Nosotros quitamos la tele hace más de 2 años por que no nos parecía coherente limitarla si no nos gustaba. Es cómo no darles a tus hijos X para comer pero luego los padres si se lo comen. Se puede tener material audio visual: pelis, dvds, documentales donde sí puedan escoger. Así lo hacíamos nosotros cuando había tele en casa. Escogían de la estantería. Cuando se levantan limites hay que esperar que recuperen el tiempo perdido y luego todo fluye. No transmitirles esa inquietud y sobre todo mostrar interés por lo que ven y/o hacen. Necesitan su tiempo. Tienen que asegurarse de que va en serio y que si no ven tele ahora sí la podrán ver luego o mañana o cuando, ellos, quieran. Hay personas (adultos y niños) que aprenden mucho mejor viendo algo en un documental que leyéndolo de un libro. Soy muy crítica con la tele convencional (incluso radical) pero he aprendido a ver el audio como una herramienta más. Urtzi cuando ve algo muchas veces no esta quieto en el sofa. Necesita moverse, ir de aquí para allá, botar en el sofa, se pone a hacer un dibujo, hace puzzles...

"Ver pelis es perder el tiempo". Depende de qué pelis. Todo y eso me atrevería a decir que de todo se saca algo, incluso de un mal libro o mala peli. Mientras son pequeños lo mejor es ver la tele con ellos. Así les podemos ir "traduciendo" lo que pasa si lo piden o lo necesitan. Si les gusta la querrán ver una y otra vez. Entonces quizás ya no nos necesiten. No obstante nosotros preferimos estar presentes cuando ven algo. Yo leo, escribo, coso, juego con la pequeña... estoy cerca por si acaso. Otra cosa es que la peli no sea adecuada para su edad o que sus valores (el mensaje no sea el apropiado). No quiero entrar ahora en recomendar o criticar/rechazar nada en concreto. Lo dejo para otro articulo y otro momento. Cada familia tiene su criterio sobre este tema. Sólo os digo que antes de que ellos vean algo primero lo hemos visto nosotros (casi siempre). Mis hijos han descubierto muchas cosas interesantes al ver pelis: los planetas, la tierra, la luna, monumentos de otros países, otras culturas, otras lenguas, otras costumbres, animales, otros idiomas, hechos historicos, formas distintas de vivir la vida, profesiones, hobbies y un largo e.t.c

"¿Y cuando están en casa de alguien?". También les acompañamos e intentamos que el contenido sea el adecuado. A las casas que solemos ir (familiares/amigos) ya saben un poco como somos y como y qué pensamos al respecto, entre todos intentamos respetarnos al máximo. No obstante no me preocupo en exceso. Veo que ellos van teniendo su propio criterio y saben distinguir, ver, comparar, evaluar... Ya nos han hecho algún que otro comentario.

"Me gustaría que leyera más, escribiera más... sólo quiere salir a fuera a jugar". En unos cuantos años ya no saldrá a jugar por qué será mayor. Sea lo que sea lo que los niños obtienen del juego lo obtienen de niños. Si la naturaleza lo ha previsto así es por alguna buena razón. Necesitan jugar ahora, luego será demasiado tarde. Tienen toda la vida para leer y escribir. Sólo tienen el ahora para jugar. Los niños tienen la edad que tienen por alguna razón. Necesitan tener 3 años para prepararse para los 4 y tener 8 para prepararse para los 9.

De pequeños (hasta los 7/8 años ) el juego debería ser (y si les dejamos es) su principal actividad. Un pre-adolescente ya no quiere ensuciarse las manos de barro a no ser que sea haciendo cerámica. ¿Para qué necesita saber las letras un niño de 3/4/5 años?, ¿Qué utilidad le van a dar a el ahora?. Repito, tienen toda la vida para aprender a leer y/o escribir. ¿Qué es lo que realmente necesitan saber ahora que no sepan ya?
Quizás no somos capaces de ver qué es lo que un niño ve y obtiene de ensuciarse de barro, trepar árboles, construir con lego, jugar a muñecas... pero debemos confiar que eso que le fascina e interesa es exactamente y precisamente lo que necesita hacer ahora para prepararse para lo que vendrá luego. Para ellos es valioso. El juego es muy importante y necesario.


miércoles, 7 de marzo de 2012

Motivar o no motivar, esa es la cuestión.

NOTA: Esta pregunta la escribí en su día en: Preguntas frecuentes sobre unschooling pero pienso que merece especial atención así que la pongo por separado. (Pido disculpas para los que ya la hayáis leído)


¿Cómo les puedo motivar para que aprendan?

Lo más importante no es cómo de motivado esta alguien si no cómo ese alguien se motiva. Hay la motivación intrínseca (que viene de dentro de uno mismo) o la motivación extrínseca (la que alguien provoca desde fuera con algún tipo de recompensa, premio, alabanza, nota...)

Una vez vemos la importancia de distinguir estos dos tipos de motivación, nos daremos cuenta que la motivación extrínseca (la que alguien desde fuera provoca) anula o disminuye nuestra motivación intrínseca. Cuanto más se quiere motivar (forzar, obligar...) a alguien para que haga algo menos motivación intrínseca (interés autentico) se consigue. Cuando se le ofrece un incentivo o una recompensa a alguien para que haga algo (lo que nosotros queremos) lo que se suele conseguir no es precisamente lo deseado (que muestre interés) si no que lo que se consigue es que pierda interés por esa actividad al ser impuesta.

Los niños no necesitan ser recompensados para aprender. El deseo de aprender y saber es algo innato y natural. Lo menos que podemos hacer es no ahogarles ese deseo intentando motivarles con tecnicas manipulativas. Los niños aprenden más y mejor cuando están interesados en aquello que quieren aprender. Ellos tienen una predisposición natural para sacar el mayor sentido (comprender, entender...) todo lo que les rodea. Nacen con curiosidad por saber. El control y la autoridad mata la motivación y el interés.

Un niño que necesita recompensas o castigos para aprender o para hacer algo..., es el reflejo de cuanto ha sido controlado por recompensas y castigos en un pasado. Tenemos que desaprender (sacarnos de la cabeza, olvidar...) que un niño sólo aprende si se le obliga, fuerza, o motiva desde fuera. ¿Cómo? . Acompañándoles en sus intereses e inquietudes y no focalizar nuestra atención en "cómo" de bien lo hace si no en "qué" es lo que esta haciendo. También podemos mostrarle al niño el mundo tal y como es para que él solito vaya viendo todas las cosas en que uno puede llegar a interesarse. Como mejor se aprende es haciendo cosas que nos gusten y viendo a los demás haciendo, también, cosas que les gusten e interesen y viviendo una vida que también nos guste. Si un niño esta interesado en lo que hace lo hace mejor y por más tiempo.

La forma en que aprenden es viviendo un día tras otro, consiguiendo lo que necesitan para el momento de ahora. Y día a día, viviendo cada momento, han llegado hasta donde están ahora.

Jugando es como los niños están diseñados para explorar el mundo y aprender en y de él. Jugar es su estado natural. O hasta que algún adulto viene y lo estropea todo intentando imponer formas de aprendizaje anti-naturales. Y como son anti-naturales son difíciles, duras y aburridas para los niños.

La única motivación real es la intrínseca (autentica y única en cada individuo). Todas las demás formas de motivación extrínseca no son más que estrategias para conseguir que otra persona haga lo que nosotros queremos que haga.


NOTA: Al escribir esto me inspiré en la parte final del libro "punished by rewards" de Alfie Kohn.

En este fantástic video de tan sólo 18 minutos Mario Alonso Puig nos habla sobre la motivación:

http://www.youtube.com/watch?v=95oMNg8cZgY

Chico de 17 años critico con el sistema escolar.

Este chico pone los pelos de punta. Este video lo vi en homeschooling spain y quería compartirlo.

http://vimeo.com/33796836  (son 19 minutos)

The Daily Groove - Scott Noelle.

THE DAILY GROOVE ~ by Scott Noelle
www.enjoyparenting.com/dailygroove


:: Practicing For Peace ::
When learning a new skill such as painting, tennis,
piano, etc., *practicing* is essential to mastery.
Today, when you're in a good mood, you can play the
following "mind game" to practice the *inner* skill of
creating peace:
1. Imagine your child doing something that
    would normally upset you.
  
2. Notice how you perceive the behavior to be
    wrong, unacceptable, annoying, embarrassing,
    offensive, or hurtful.
  
3. Now pretend it's your first day on Earth
    and you don't "know" that the behavior is
    "wrong" and that you're *supposed* to be
    upset.
  
4. Deliberately choose the latter, more
    peaceful perspective and gently release the
    stressful one. Tell yourself, "I'm *free* to
    choose inner peace. (Or not.) It's *my*
    choice!"
Play this game several times, starting with minor
annoyances and working up to major "button-pushing"
behaviors. You can even make it fun by thinking of
ridiculously outrageous behaviors and still choosing
peace!
With practice, you'll find it easier to stay centered
and peaceful when your child actually "misbehaves,"
and to respond to your child with compassion and
creativity.
http://dailygroove.net/practicing-peace

domingo, 4 de marzo de 2012

¿Por qué (mejor) no enseñarles a leer?

Graciosa anécdota de Jacque Fresco. Sólo son 34 segundos de video. Me gusta lo de tener una razón para aprender.

http://youtu.be/ttgxSxI6PN8



Cuando digo no enseñar a leer no me refiero a que el niño se las arregle solo. Lo que quiero decir es: no forzarlo, no enseñarle hasta que él/ella no muestre un interés genuino por querer hacerlo y nos pida ayuda para aprender a descifrar todos esos símbolos (esa es la señal - en su "plan" biológico - de que sus estructuras neuronales empiezan a estar preparadas para ese aprendizaje), si es que la necesita (conozco a niños que han aprendido a leer casi solos). Ya he mencionado con anterioridad que leer no es más que una herramienta para obtener información sobre algo que nos interesa. Primero tiene que haber el interés, la razón, la necesidad o el motivo por querer saber algo y luego ya iremos a buscar las herramientas necesarias. Es importante no forzar ese aprendizaje para no tener que perjudicar el desarrollo de ciertas estructuras neuronales en detrimento de otras. Esto esta excelentemente explicado en los libros de John Dewey, David Elkind, Jean Piaget, Gordon Rattray Taylor, Joseph Chilton Pearce... (algunos de ellos citados en los libros de Rebaca Wild).

¿Por qué enseñar a leer a partir de una cierta edad?, ¿Cómo sabemos cuál es el mejor momento para cada niño?, ¿Cómo podemos saber si la cabecita de nuestro hijo ya está lista para empezar a descodificar todos esos símbolos?, ¿Quién ha dicho que a los 3 años hay que saber reconocer X letras?, ¿Por qué todos los niños deberían saber leer antes de los 7 años? Las escuelas, los profesionales... no saben cómo se desarrolla un niño de una forma completamente natural (según su plan biológico) por que nunca (creo yo) han visto o conocido a uno criado de ese modo. Además, hay muy pocos adultos entre nosotros a los cuales nos hayan dejado seguir ese ritmo natural (casi ninguno diría yo). Hoy en día tampoco hay (casi) niños a los cuales se les deje ser como realmente son, siempre nos basamos en lo que otros adultos han decidido o han conseguido hacer con ellos forzando o imponiendo conocimientos. Si un método demostró servir para que los niños sepan X a la edad de X entonces es que quizás también lo puedan usar o modificar para que lo aprendan antes. La cuestión es siempre buscar la forma en que hagan lo que nosotros (los adultos) decidimos que es mejor para ellos y cuando pensamos que es el momento idóneo y adecuado. Esta manía de pensar y creernos de que cuanto más conocimiento y más pronto se adquiera mejor va contra toda naturaleza. Esto agota el pequeño cerebro del niño. ¿En que le beneficia a él/ella saber algo (en este caso leer) ahora si como consecuencia sacrifica lo que realmente debería estar haciendo y/o aprendiendo?. Decidiendo siempre nosotros qué y cuándo enseñarles también les estamos enseñando que no pueden confiar en ellos mismos ya que somos nosotros los que sabemos que les conviene o no y cuando aunque muchas veces sea ir en contra de lo que ellos necesitan. De este modo no pueden amar aprender por que no les damos tiempo. Siempre nos anticipamos, nos adelantamos... ¿Y esa curiosidad innata?, ¿y ese amor por saberlo todo?, ¿por qué es mejor saber leer a los 6 y no a los 8, 9 o 10?, ¿Por qué se escandaliza la gente cuando un niño de 9 años todavía no lee fluidamente solo? Hay quienes dicen que ese niño ha perdido 3 años. 3 años, ¿de qué? . Comparamos, eso es lo que pasa. Comparamos lo que nuestros hijos saben con lo que sabe un niño escolarizado de su misma edad. Es casi inevitable hacerlo, ¿verdad?. Mientras nuestros hijos vayan más o menos al mismo ritmo que los escolarizados todo marcha bien. Pues, no! Ellos no van al cole, entonces ¿por qué traer el cole a casa? Supongo que tenemos miedos, perjuicios... Y si los dejásemos a todos ser, aprender, preguntar, pedir... ¿Qué sucedería? Y si las escuelas no existieran. Y si no tuviéramos esos miedos y si nadie nos pudiera decir nada ni hacer nada al respecto. Y si fuera la norma dejar a los niños ser.

Os voy a dar mi opinión y a contar mi experiencia personal sobre lo de perder años. Como muchos ya sabéis, antes de ser mamá yo me ganaba la vida dando clases de inglés. He trabajado con niños pequeñitos, con adolescentes y finalmente con adultos (fue la mejor experiencia de mi vida trabajar esos 5 últimos años con y por gente que querían de verdad aprender un idioma y donde yo podía decidir qué y qué no enseñar y cómo - aprendí tanto con todos ellos - esos años me han ayudado mucho ahora que no llevamos a nuestros hijos al cole. Ahora se mucho mejor que es lo que no quiero para mis hijos). Trabajando con niños y adolescentes no podía ser yo misma ni decidir nada. Todo el guión estaba ya escrito sólo me quedaba hacer el mejor decorado posible y no siempre lo conseguía.

Muchas mamás querían que sus hijos empezaran a estudiar inglés de bien pequeñitos por eso los llevaban a academias de idiomas con tan solo 3 o 4 añitos. Supongo que pensarían que aprenderían más y antes que los que empezaban con 6, 8 o 10 años. ¿Qué solía pasar? Pues que los niños que habían empezado con 3 años ahora tenían 10 y compartían clase con niños de su misma edad pero que sólo llevaban uno o dos años con clases de inglés. Las mamás de los que habían empezado con 3 años parecían no entender por qué sus hijos sabían lo mismo o incluso menos inglés que los otros que llevaban mucho menos tiempo. No tan sólo no sabían más inglés que sus compañeros sino que estaban más cansados y mucho menos motivados al llevar tantos años haciendo algo que no querían o no habían pedido. En resumen, los que sólo llevaban 2 años estudiando/aprendiendo inglés no habían perdido 5 años sino que los habían ganado haciendo otras cosas. Como todos sabemos nuestro cerebro tiene dos partes (por decirlo de una forma coloquial). Yo no soy ninguna experta. Sólo me limito a explicar en mis propias palabras lo que he leído y aprendido de muchos expertos. En el hemisferio derecho es donde se almacena todo lo relacionado con la creatividad, nuestras habilidades artísticas, la imaginación... y en el hemisferio izquierda es donde guardamos todo lo académico, racional, números... Desde los 0 a los 6 años es cuando el cerebro derecho esta más impermeable (cuando va formando todas sus estructuras neuronales) pasados esos años ya se han creado todas esas estructuras y con lo adquirido hasta ese momento seguimos el resto de nuestra vida. En cambio el cerebro izquierdo nunca termina, del todo, de formar esas estructuras neuronales. Se van modificando, adaptando... Dicho de otro modo, que tenemos toda la vida para aprender todo lo académico y sólo los primeros 6/7 años de vida para todo lo demás. Si malgastamos esos primeros 7 años en introducir conceptos académicos en las cabecitas de nuestros niños perderemos algo muy valioso e irrecuperable. Nuestra parte emocional también puede quedar resentida y la capacidad de saber dar soluciones y respuestas creativas a nuestros problemas es algo que no valoramos y en cambio es una de las mejores herramientas que podemos tener para el resto de nuestras vidas. ¿Por qué será que la mayoría de nosotros (los adultos) no tenemos casi habilidades artísticas? Y los que las tienen, normalmente, no fueron los más brillantes en la escuela. Tienen toda la vida. No les vendrá ahora de 2 o 3 años. Somos nosotros los que tenemos (casi siempre) prisa.

Dicho esto también quisiera comentar que en Finlandia no se les enseñan las vocales a los niños que van al cole hasta la edad de 7 años. Todo y empezar "tan tarde" tienen los índices de lectura juvenil más altos de Europa. ¿Por que será? Quizás por qué les han dejado usar sus mentes y cabecitas durante más tiempo para jugar, imaginar, crear... sin tener que llenarlas aún con cosas innecesarias para ellos. El cerebro se va desarrollando igual que lo hace el cuerpo, y no todos los cuerpos se desarrollan al mismo ritmo. El cerebro de un recién nacido es una cuarta parte del tamaño de un adulto. ¿Qué es lo que realmente necesitarían saber ahora que no sepan ya? Pensémoslo bien. Todo lo que realmente necesitan hoy, ya lo saben.

Conclusión: para llenar un armario con algo nuevo primero hay que vaciarlo (desprenderse, deshacerse... de todo lo viejo). Con esto me refiero a nosotros, los papás y mamás. Estamos llenos de viejos hábitos, viejos pensamientos, viejas formas de hacer...


NOTA: En breve os contaré cómo Ainara (mi hija de casi 7 esta empezando a descodificar).

En este video nuestra hija nos explica cómo ha aprendido a leer y escribir de una forma muy autónoma.



The Daily Groove - Scott Noelle.

THE DAILY GROOVE ~ by Scott Noelle
www.enjoyparenting.com/dailygroove


:: Invisible Teaching ::
The problem with teaching children *explicitly* is
that we are rarely aware of what we are teaching
them *implicitly*.
For example, if you tell your children to say
"thank you," the implicit lesson is that expressing
gratitude is something they *should* do whether they
feel like it or not -- not something that comes
naturally.
Better to say "thank you" yourself -- to model the
appropriate behavior *joyfully*. Joy is attractive
and, eventually, they'll want in on the fun!
Your child doesn't internalize what you *say* as
much as the *energy* with which you say it. Pay
close attention to how you feel and you'll notice
that teaching often carries a subtle vibe that
feels "yucky."
So when you must teach explicitly, clean up your
energy first. Otherwise you might be teaching the
wrong lesson!
When you teach by example, you are following the
advice of Gandhi who said, "you must BE the change
you wish to see..."
http://dailygroove.net/invisible-teaching

jueves, 1 de marzo de 2012

La autora de "Vivir sin Cole". Sibila.


No llevar los niños a la escuela actualmente crea a primera impresión un gran rechazo por parte de esta sociedad. Uno de los principales conceptos mentales que cambian los padres que no escolarizan a sus hijos es que la mayoría de todo lo que se aprende, se aprende fuera de la escuela (recuerda tu infancia y tus necesidades reales actuales). Se puede aprender de muchas formas no viniendo el conocimiento solamente de los libros de texto. El tener hijos no escolarizados supone el compromiso de responder esas preguntas de los hijos que salen espontáneamente. Supone ser inquieto y tener ganas de aprender ayudándoles a solventar sus cuestiones mientras indagas tú en ellas. Resulta sumamente importante disfrutar de su compañía, tener ganas reales de estar con tus hijos (son muchas las horas a compartir durante muchos días seguidos). Ellos son nuestros aliados y juntos cooperamos en piña. Una escuela destruye esta unión potenciando las rivalidades y luchas de poder entre padres e hijos.


El llevarlos a cierta edad a la escuela simplemente por haber cumplido seis años, me parecía un tanto frío, así como una ruptura global de profundidad en la relación del día a día, me resultaba bastante “antinatural” y algo en mí proyectaba sentimientos de rechazo hacia ello, pero… ¿sería capaz de transmitirles todos los conocimientos culturales que les ofrece la escuela en sus diversas materias y edades?.


Normalmente, cuando nos planteamos otra forma de vida, otro “roll”, éste le vemos desde nuestra actitud actual, desde nuestras inquietudes y necesidades actuales, no sabiendo ponernos exactamente en esa situación, con todos los matices y cambios que conlleva, matices que ni tan siquiera se nos ocurren. Por ello, yo me planteaba mi nivel cultural y el del padre. Esta visión de la enseñanza, abría una inmensa puerta a mis miedos.


Actualmente, mi punto de vista ha cambiado inmensamente, ya no soy tan centralista o egocéntrica, como queráis llamarlo, ¿realmente podía creerme que la educación se iba a basar en una sola persona del mismo modo que solemos dejar actualmente el peso de la educación en un sólo punto, la escuela? Ahora veo que no. Mis hijos no aprenden sólo de mí. Principalmente aprenden de sí, de ellos mismos y de la vida. Aprenden solos, no hace falta estar en cima, basta con esforzarse en no castrarles y dejarles fluir en sus inquietudes y quehaceres. Observando la naturaleza, observando en las compras, observando los cuentos, observando a la gente, aprenden, y aprenden con un corazón mucho más abierto por lo general que el nuestro, sin críticas destructivas basadas en la incomprensión y los miedos.




Los niños también aprenden -y mucho- de las demás personas que ven. Una de las ventajas de no escolarizarlos es que evitas en gran medida el salto generacional. Ellos no verán a los adultos como a la única autoridad, a los mayores como modelo a seguir, a los de su edad como colegas cómplices y a los pequeños como inferiores que no saben nada. Normalmente quieren aprender absolutamente de todos y les gusta estar con todos. La autoridad la ven en cualquiera que les dé un razonamiento justo o tajante. Imitan a las personas porque hagan algo que les guste, independientemente de si son mayores o pequeñas; sus colegas y confidentes los buscan en gente afín, sin tener en cuenta la edad y no suelen ser prepotentes con los más pequeños. Todos tienen algo para poder enseñarles, de todos tienen algo por aprender… Cada persona -independientemente de la edad-, le va mostrando una faceta de la cultura, de la vida y del sentir diferente, que ellos absorben inmediatamente como cuan esponjas que son por otro aspecto más: aprenden lo que necesitan aprender en el momento que quieren aprenderlo, en el momento en que más receptivos están. No se sienten forzados a aprenderlo porque hay un examen o ahora “toca” esa asignatura, conllevando esto una gran ventaja respecto a la retentiva y la memoria, no siendo aprendido para “salir del paso”. Si tú ofreces a tus hijos una amplia biblioteca (pública o privada) y éstos, además, observan tu inquietud por saber, no dudes en que lo más probable sea que ellos, desde muy temprana edad, disfruten empapándose de conocimiento. El inconveniente: que requiere una gran atención y energía por nuestra parte. Veo bastante importante el esforzarse por contestar a sus preguntas, sean de la índole que sean. Aunque algunas veces me dé pereza interrumpir mi lectura por saciar sus inquietudes, siempre me deja luego, al final, un sabor de boca maravilloso y espléndido, manteniéndose como dulces recuerdos para el resto de mis vidas. Con la edad, el aspecto cultural los niños lo pueden seguir ampliando no sólo con los libros y gentes, sino también con cursos o talleres. Siempre tienen la opción ahí de ir a conferencias, seminarios, cursos o talleres de todo aquello que les guste y el hecho de que no vayan a la escuela no los convierte en unos inadaptados sino al contrario, tienen más tiempo real para estudiar, indagar, investigar o salir con los amigos. En caso de que el día de mañana pidan ir al colegio, al instituto o a la Universidad, no es ningún impedimento real pues entran directamente en unos casos y, en otros, basta con que hagan su respectivo examen de ingreso, poseyendo a mi parecer dos grandes ventajas: cuando lo hagan -si lo hacen- será por propia voluntad y plena consciencia, siendo fieles a sí mismos y realizando algo no por inercia, sino por sentimiento e inquietud. La otra ventaja es la de que para entonces su psique estará mucho más preparada para la disciplina y la presión escolar.


El colegio se me antoja más como un medio de control que de impartir conocimiento. Castra y coarta apagando la energía del niño, reprimiéndolo, enfriándolo. El colegio enseña a ser sumiso. El estado de sumisión es la situación típica creadora de la enfermedad. Cuando vivimos un estado de sumisión, nuestro cuerpo segrega gran cantidad de cortisol y otras hormonas cuyo efecto prolongado crea una especie de “suicidio fisiológico”.


A veces resulta realmente agotador el ser nosotros los responsables de la educación de nuestros hijos, llegando a poder ser un gran peso sobre nuestras espaldas, creándonos mal humor y dañando más que beneficiando. Si cuando estoy con los niños intento interesarme por lo que hacemos y vivir en plenitud, tendré tiempo ilimitado pues ese tiempo no será para ellos, sino para mí. Creo que esto es lo llamado por los orientales atención mental y podemos aplicarlo a todas aquellas facetas de nuestra vida como pueden ser las de la limpieza del hogar. Hay que estar plenamente atento a lo que se está haciendo siguiendo la propia respiración, siendo consciente de la propia presencia, sentimiento y acciones. Nada de pensar en el futuro, en lo que vamos a realizar después. Para mí cuando los niños me cargan y me siento agobiada por la inversión de tiempo que ello supone, intento controlar la mente mediante la respiración centrándome en ella.


¿Les estaré cerrando las puertas para que en un futuro puedan trabajar en donde quieran? Ante esta pregunta me planteo varias respuestas: Si por un lado les estoy diciendo a mis hijos que el ser humano no es omnívoro, sino frugívoro, que cualquier ser vivo u objeto es igual de importante que nosotros mismos y posee su propia energía, conveniendo respetar su vida, que las vacunas no son el milagro del siglo y conllevan muchos efectos secundarios y manipulaciones estatales, que el huerto y la Naturaleza no necesitan de productos químicos, que hay que evitar el consumismo y llegar a un nivel de autosuficiencia lo más alto posible, que ciertos adelantos científicos son muy dañinos por su gran contaminación medioambiental y electromagnética, que las funciones de los seres vivos no son simplemente nacer, crecer, reproducirse y morir, que no nos morimos sino que nos transformamos, que es muy importante vivir en la Naturaleza, que la creatividad y el desarrollo de la sensibilidad son muy valiosos, que nosotros vemos, oímos y llegamos más allá de nuestro cuerpo material, que el silencio y la meditación deberían de hacerse notar en nuestras vidas, que hay que confiar y creer en uno mismo, que las enfermedades son beneficiosas para conocerse y crecer, tomar consciencia de nuestros hábitos de vida, que no son un agente externo que nos quiere fastidiar, que no hay que competir más que con uno mismo, que tenemos que aprender a ser conscientes de todos nuestros actos y a responsabilizarnos de ellos no delegando en otros por mínimos que sean, que han de creer en sí mismos, en la vida y en el Universo, que el uso de la economía mundial está invertido de un modo muy dañino y creador de sufrimiento, etc. ¿Cómo voy a pedirles que vayan a la escuela, estudien todo lo opuesto a estas ideas pero, por otro lado, crean en lo que les digo? ¿No les estaré enseñando a que hagan e inviertan su vida en todo aquello en lo que no creen? ¿No les estaré incitando a que el día de mañana trabajen en algo que no les gusta y no se realicen plenamente como personas tan sólo por conseguir una falsa sensación de seguridad o estabilidad? Me niego a pedirles que hagan una cosa y crean en otra. Creo que si no van a la escuela incitados u obligados, o a edades tempranas, estarán menos expuestos a anularse a sí mismos o bloquearse, teniendo más claro qué quieren o qué sienten, conservando muchas fuerzas para poder conseguirlo, especialmente si sus sistemas cognitivos todavía no se hallan plenamente desarrollados. Creo que el día de mañana podrán trabajar perfectamente en lo que quieran y que si para ello tienen que hacer un examen, una prueba o incluso una carrera, lo realizarán con todo su ser, no siendo un gran obstáculo. Además, un título no es suficiente para obtener un trabajo en lo que se quiere y mucho menos para llevar una vida “satisfactoria y productiva”.


¿Tienen suficientes contactos con otros niños? La socialización es otra de las grandes inquietudes de los padres que llevan a sus hijos a la escuela y les gustaría no llevarlos. Ante esto, me basta con ver a mis hijos. Cuando vamos a cualquier sitio, se relacionan perfectamente sea bebé, niño, adulto o anciano y no tardan en compartir, charlar o jugar, ¡conociéndose incluso casi todos los juegos o canciones que se conocen los otros niños! Y es que los niños que no van a la escuela tienen mucho más tiempo libre para compartir, si quieren, con otras personas o niños y, en contra de lo que supuestamente se cree, no estamos al margen de la sociedad. Por decirlo de alguna manera simplista, la sociedad nos ofrece varios aspectos, valores o formas de vida; de cada diez de ellos, uno coge siete. Yo también cojo siete de esos diez, aunque los tres restantes sean los más escogidos por los demás, tengo otros tantos en común. De este modo, no soy ningún “bicho raro” en esta sociedad, simplemente soy una más de ella y, además, cada vez conozco a más gente afín a mí y a mis hijos. La vida me los va poniendo delante… Respecto al futuro, no sabemos cómo será en realidad, pero tanto mis hijos como yo, también pertenecemos a él y lo formaremos. No tienen por que ser más equilibrados o felices siendo muy sociables. Si el contacto con otros niños es suficiente o no, son ellos mismos quienes han de estipularlo y nosotros quienes hemos de aprender a escucharles pues desde luego no tardan nada en pedirnos ver a alguien o solicitarnos quedarnos en casa y no salir más. Las obligaciones cotidianas (familiares, de amistades, de compras, laborales, legales, de ocio, etc…) a veces incluso exceden el contacto con otras personas o niños. No creo necesario hacer nada especial para ello. Basta saber escuchar y sentirse. Sociable es hacer que un niño encaje en la sociedad, es hacer que se adapte a los demás por lo que si reflexionamos sobre su contrario podríamos decir que una persona solitaria es una inadaptada. Todos buscamos poder ser, es decir, la libertad, y ésta sólo puede existir para uno mismo. La política, la psicología, la cultura y la educación se encuentran al servicio de la sociedad; la sociedad no da libertad por lo que más que buscar la tan apreciada sociabilidad prefiero que mis hijos encuentren su propia paz e interior. Resulta muy difícil hacer infeliz a una persona solitaria pues esta ha aprendido a vivir consigo misma y por tanto a disfrutar de sí misma, a ser feliz consigo misma. Es el ego el que pide sentirse necesitado. La sociedad ayuda a engordar el ego.


Considero que realmente la escuela está más enfocada a los padres que a los hijos, librándose los primeros de una responsabilidad, aumentando su tiempo libre (para invertirlo en trabajar, relacionarse, estudiar, hacer las labores de la casa…) y reduciendo a primera vista el tiempo de exposición a conflictos a costa de una falta de confianza y conexión consigo mismos en sus hijos, a costa de castrar una gran parte de su personalidad; a costa de una pérdida de comunicación y por tanto de encontrarse con momentos cada vez más difíciles en esos pocos ratos que están en común.


Desde luego, cuando decides educar en casa a tus hijos, la cuestión económica muchas veces ha de replantearse: ¿cuánto dinero necesitamos realmente? ¿Con cuánto dinero quiero aprender a vivir? ¿Trabajo en algo que me gusta? ¿En qué quiero trabajar? ¿Qué puedo y quiero hacer que sea compatible con su educación no escolarizada? Estoy segura de que si aprendemos a responder estas preguntas y a hacernos responsables de sus respuestas, nuestra calidad de vida mejorará inmensamente -y nuestro equilibrio emocional y psicológico- pese a los miedos iniciales. El hecho de no escolarizar no es un acto suelto independiente de nuestra vida, sino una faceta más de unos valores y visiones de la vida muy complejos, sencillos y naturales a su vez.


La decisión de no escolarización no es un acto de irresponsabilidad o abandono, sino todo lo opuesto, es un acto tomado con gran consciencia e implicación. La legalidad respecto a la escolarización en España no está muy definida. Si cobras alguna prestación social como el IMI (Ingreso Madrileño de Integración) sí está claro: en estos casos, para cobrarlo es imprescindible que tus hijos en edad escolar (6 años en adelante), estén escolarizados pero si tu caso no es éste, se podría decir que lo obligatorio es la educación, no la escolarización. Cuando la ley te ataca, es desde la acusación de “abandono de responsabilidad” siendo fácilmente anulada esta acusación por parte de los acusados. La Constitución española dice: “los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones” (art. 27.3). Mi convicción es la del naturismo y la espontaneidad. La de la confianza en uno mismo y en su propia sabiduría. La de la Luz y el Amor. También en la Constitución leemos: “la enseñanza básica es obligatoria y gratuita” (art. 27.4). Observemos bien que habla de enseñanza no de escolarización. En mi día a día transmito a mis hijos muchísimo más que una enseñanza básica. El simple hecho de existir y responsabilizarse de sí mismos es más de lo que yo pueda ofrecerles.


Existe, respecto a la educación, una ley de rango inferior a la constitución la LOGSE donde sí aparece la palabra escolarización en vez de enseñanza.


El juez Luis Columna niega que “exista responsabilidad penal ante un caso de este tipo (desescolarización consciente), ya que los padres no hacen dejadez de sus obligaciones con los hijos sino todo lo contrario, velan por ellos al plantearse cuál es el mejor método educativo que les conviene”.


En otros juicios la resolución ha sido la siguiente: “(la) formación educativa efectuada al margen de la enseñanza oficial es perfectamente aceptable en el marco de libertades diseñado por la Constitución”.
En España, la mayoría de las familias que no escolarizan a sus hijos no han tenido ningún problema. Los procesos habituales que se siguen en caso de conflicto son: un asistente social o un director de colegio toma consciencia de que X niño/a no está escolarizado/a y realizan la denuncia pertinente. Seguidamente el organismo competente te cita para una entrevista que puede ser en tu hogar. Allí la primera y más importante evaluación es el ver si tus hijos sufren de abandono o si has tomado esa decisión con consciencia y responsabilidad, viéndote tanto a ti como a tus hijos equilibrados. Muchos se conforman con este primer paso enviando el informe correspondiente y dejándote en paz. Otros hacen cierto examen intelectual y algunas preguntas a tus hijos. Tras esto, actúan de diversos modos: te dejan en paz, te piden que tu hijo pase un examen de aprobación todos los años, te someten a un seguimiento o entrevistas cada X tiempo, o confirman esa denuncia de abandono de responsabilidad, pidiendo a los jueces que te exijan llevar a tus hijos al colegio. En caso de que te ocurra esto, siempre puedes escolarizarlos en un centro a distancia, bien español, bien extranjero, pero yo creo que ante todo, hemos de aprender a hacer valer nuestros derechos y valores, mostrando una forma más de vida, consecuente con nuestra propia filosofía, con plena consciencia y responsabilidad, ayudando a la gente a abrir puertas en sus pensamientos, a ser más tolerantes con otras culturas o hábitos de vida, con otros valores. La no escolarización ayuda especialmente a la generosidad (pues se relacionan menos con un ambiente tan material y competitivo) y a la independencia, pues el niño resulta especialmente inquieto y creativo, no teniendo problemas con el aburrimiento.


Si nos fijamos en otros países, en Estados Unidos, a fines del año 2001 el Gobierno presentó un informe reconociendo la mejor preparación y la total adaptación a la sociedad de los niños no escolarizados que estudian en sus casas estando actualmente reconocido este movimiento en los cincuenta estados, siendo unos más rígidos que otros al exigir exámenes e informes unos mientras otros, nada. Según dicho informe, los niños no escolarizados están 80 puntos por encima de la media en los exámenes de acceso a futuros estudios, en caso de quererse “enganchar”. Con este tipo de educación, entre otras cosas, se busca “prestar atención a los puntos fuertes del niño y potenciarlos de un modo natural, sin presiones ni extorsiones” permitiendo que el niño interactúe con su medio e indague en su propia sabiduría interna.


Desde hace ya varias generaciones, en países como Canadá, Australia, Francia, Inglaterra y EE.UU. (donde hay un millón y medio de niños desescolarizados) la educación sin ecuelas es completamente legal.


En mi criterio, educar sin escuela va más allá de una simple no escolarización. Educar sin escuela es permitir que tus hijos tomen consciencia de su propia sabiduría y permitirles ser, mostrarse. Educar sin escuela es ponerte el hábito de la humildad, empaquetar y desintegrar el ego e igualar los niveles. Ponerte y poner a tus hijos al mismo nivel.


Para enseñarles a leer y escribir, no hago nada como comenté anteriormente, tan sólo dejar lo que estoy haciendo e intentar dedicarles el máximo tiempo posible cuando me lo piden, que ya es mucho. Quiero puntualizar una idea que me sugirió el otro día una amiga y ya hemos empezado a llevar a cabo mis hijos y yo pareciéndome muy interesante: la de llenar la casa de cartelitos con el nombre escrito del objeto correspondiente en que está pegado. Si mis hijos ven una foto y debajo su nombre, una puerta con su nombre escrito y pegado a ella, lo mismo con la cama, el coche, la cuchara, el lápiz, el libro, etc., ellos solos, por asociación de ideas, aprenderán a relacionar, leer y escribir sin apenas yo intervenir. Ahora me queda esperar a ver los resultados pero tengo clara una cosa: si quiero que mis hijos sean inquietos y busquen la sabiduría, tanto en su interior como en su exterior, he de ser inquieta e intentar buscar esa sabiduría yo también. El ejemplo y su resolución son los mejores maestros. Si no permito a mis hijos que coman, beban o hagan algo que considero dañino, también me dañará a mí y, por tanto, tampoco he de realizarlo yo, enseñándoles con ello a ser coherentes, a quererse y a amar.


Muchas veces me resulta más difícil no decir un “no” que decirlo. Cada vez que digo un “no” castro a mis hijos y ya hay excesivos “nos” que considero inevitables para su seguridad mínima, como para añadir más por meros roles sociales. Y no sólo eso: cuando digo un no, intento que comprendan la causa o razón. Obedecer a un no sin más no creo que les sirva para aceptar esa renuncia del acto como modo de vida. Comprender la esencia de ese no, sí. Lo mismo con el diferenciar sus conflictos de los míos. Cuando mis hijos se suben a rocas elevadas o a árboles y llegan a un punto en que sufro en exceso, no les digo que no se suban, sino les pido que por favor se bajen pues aunque sé que ellos son muy hábiles y no se van a caer, yo soy algo insegura y sufro viéndoles por lo que les ofrezco que hagamos algo que nos haga pasárnoslo bien a los tres, no sólo a ellos dos (pues yo no estoy disfrutando en esos momentos). Considero ofrecerles una libertad de acción y de juego sumamente imprescindible para su posterior equilibrio emocional.


Otra pauta que suelo llevar a cabo es la de que cada uno de ellos manda un día a la semana. Cada uno puede crear e inventarse las pautas que considere oportunas y se le ocurran. El Universo es tan grande y la Caja de Pandora está tan llena, que seguro os fluirán las ideas si os dejáis llevar. Sé que al principio puede resultar algo complicado el cambiar nuestra visión, actos o roles pero los beneficios de ello se hacen notar casi instantáneamente.


Vivir Sin Cole  ISBN: 978-84-96439-00-9  EAN: 9788496439009  ALTA: 13/02/2007 22:00:15  MOD.: 08/06/2007 11:24:40



Nuria Aragón Castro

El trabajo de Arno Stern.






EL TRABAJO DE ARNO STERN





Arno Stern tenía 22 años cuando en 1946 entró en
una institución para huérfanos de guerra.
Encargado de atender a los niños, les hace pintar y
comprende inmediatamente el papel primordial del
juego que provoca. Para éste, crea unas condiciones originales
que lo liberan y permite que alcancen proporciones
insospechadas, trasformando a las personas.
En los años 50 se instala en París creando su propio
taller "Academie du Jeudi".
Los medios de comunicación empiezan a interesarse
por su trabajo, publica numerosos artículos y es invitado
a participar en congresos, conferencias y cursos por
todo el mundo.
De esta forma empieza a difundirse su trabajo.
Además, Arno Stern ha publicado las siguientes
obras.
• 1956 "Aspects et Technique de la peinture d'Enfants".
• 1963 "Le Langage Plastique".
• 1966 "Une Grammaire de

l'Art Enfanün".




• 1967 "Entre Educateurs".
• 1968 "Une Nouvelle Comprehension de l'Art Enfantin".
• 1970 "Initiation á L'Educatión créatrice".
• 1973 "L'Expression, ou L'Homo Vulcanus".
• 1974 "Le Monde des Autres".
• 1978 "Antonin et la Mémoire Organique".
• 1989 "Les enfants du Closlieu" (1).
• 1996 "Die Natürliche Spur".
En estos momentos, continúa trabajando en su taller
en París, que ya pronto tendrá 50 años, imparte cursos
de formación por toda Europa y ha creado el

"Institut de Recherche en Semiologie de L'Expression".
Aquí os dejo esto sobre EDUCACIÓN CREADORA