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lunes, 16 de febrero de 2015

8 PELÍCULAS: BASADAS EN MATEMÁTICAS


1.El número 23: Protagonizada por Jim Carrey y Virginia Madsen, esta cinta cuenta la historia de Walter Sparrow. Sparrow recibe como regalo de cumpleaños un libro que casualmente refleja parte de su vida y que acabará por convertirse en su obsesión, una obsesión que le llevará a descubrir el poder que se esconde tras el número 23.
Película 21 Black Jack2. 21 Black Jack: Con la ciudad de Las Vegas como escenario, la película 21 Black Jack trata las matemáticas a través de un grupo de estudiantes del Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y Micky Rosa, profesor de esta asignatura y virtuoso de la estadística que ha desarrollado un sistema que permite ganar en los casinos de esta ciudad grandes sumas de dinero jugando al Black Jack.
La ecuación preferida del profesor3.La ecuación preferida del profesor: La ecuación preferida del profesor es una película de 2006 dirigida por Takashi Koizumi en la que tienen cabida los números primos, las raíces factoriales, los números amigos, el número Pi… Relata la historia de una madre soltera que empieza a trabajar en la casa de un profesor de matemáticas que, a consecuencia de un accidente de tráfico, tiene limitada su memoria a 80 minutos. Pronto surgirá una bonita amistad entre este profesor y el hijo de su empleada al que cariñosamente llama ‘Root’ (en inglés, Raíz’).
La verdad oculta4.La verdad oculta: Anthony Hopkins, Gwyneth Paltrow y Jake Gyllenhall son algunos de los actores que protagonizan esta película, en la que las matemáticas y las relaciones personales de sus protagonistas se entremezclan. Paltrow encarna a una estudiante de Matemáticas atrapada entre un futuro –algo incierto- y un pasado ligado a la figura de su padre un eminente matemático que antes de fallecer descubrió un importante cálculo con número primos.
El indomable Will Hunting5.El indomable Will Hunting: El actor Matt Damon interpreta en este film a Will Hunting, un joven de los suburbios de Boston con una capacidad y un talento innato para las matemáticas. Pero Will también sufre una serie de problemas emocionales que debe afrontar. El profesor y terapeuta Sean McGuire (Robin Williams) le ayudará a encauzar ese don innato por los números y a superar sus carencias afectivas.
La Pizarra6.La Pizarra: Un grupo de profesores viaja a través del Kurdistán iraní en busca de alumnos a los que enseñar a leer y escribir. Las matemáticas, a través de la aritmética, también tiene presencia en esta película que (asimismo) denuncia la opinión de que para algunas personas la educación no constituye un valor.
 Contact7. Contact: A las órdenes de Robert Zemeckis, Jodie Foster protagonizó esta cinta en 2007, basada en la novela del mismo nombre escrita por Carl Sagan. Desde niña, Elli (Foster) ha sentido atracción hacia el mundo de las ciencias y las matemáticas, haciendo de ellas su profesión. La intercepción de un mensaje extraterrestre, tras descifrar una secuencia de número primos, es el punto de partida de esta historia.
Una mente maravillosa8.Una mente maravillosa: Ganadora de numerosos premios y protagonizada por Russell Crowe y Jennifer Connelly, la película Una mente maravillosa relata la vida del Premio Nobel, economista y matemático John Forbes Nash.
La soledad de los números primos9. La soledad de los números primos: Esta cinta italiana se estrenó en 2010 y es una adaptación de la obra literaria ‘La soledad de los números primos’ escrita por Paolo Giordano. Las matemáticas aparecen representadas a través de los números primos gemelos: son aquellos números muy próximos entre sí y únicamente se interponen entre ellos un número par, por ejemplo el 17 y el 19 son números primos gemelos). Su protagonista, Mattia, traslada este concepto a la relación que establece con la joven Alice.
Los crímenes de Oxford10. Los crímenes de Oxford: El director español Alex de la Iglesia dirigió está cinta, en cuyo reparto participan (entre otros) los actores Elijah Wood y John Hurt. Estudiante y docente se enfrentan a una serie de crímenes, tras los cuales se esconde una serie cuya lógica tienen que descifrar a partir de una imagen y un signo que asesinato tras asesinato va cambiando. La película es una adaptación del libro ‘Crímenes imperceptibles’ del argentino Guillermo Martínez.
Pi, fe en el caos11. Pi, fe en el caos: Forma parte de las películas de cine independiente norteamericanas. Se trata de un thriller psicológico con dosis de intriga, ciencia ficción y drama que cuenta la historia de un matemático que está trabajando en  el sistema numérico que gestiona y rige el mercado bursátil.
1Cube2. Cube:Habitaciones en forma de cubo de diferentes colores y claves que hay que descifrar son algunos de los ingredientes de la película de terror Cube. Se desarrolla en un laberinto y una de las personas atrapadas en él, una estudiante de matemáticas, hallará la estrategia basada en número primos que les permitirá salir del lugar en el que están atrapados.
Donad en el país de las matemáticas13. Donald en el país de las matemáticas:Con una duración de 25 minutos, esta película se estrenó en 1959 y su protagonista, el entrañable Pato Donald, acercará a los más pequeños algunos aspectos de esta asignatura de manera divertida.
1La habitación de Fermat4. La habitación de Fermat: En este largometraje español descubrimos, entre otros, a los actores Luis Homar, Alejo Sauras, Santi Millán y Elena Ballesteros. En ella se mencionan a algunos de los matemáticos más importantes que han existido. La trama gira alrededor de la Conjetura de Goldbach uno de los problemas abiertos más antiguos de las matemáticas relacionados con la teoría de los números.
Mentes que brillan15. Mentes que brillan: Su protagonista es Fred Tate, un niño de siete año virtuoso de las matemáticas que se siente incomprendido por el mundo que le rodea. Un día su madre, interpretada por Jodie Foster, decide internarle en un centro para jóvenes superdotados.






martes, 11 de noviembre de 2014

Unidades, decenas, centenas y millares.

Naikari, nuestra hija pequeña, que en febrero cumplirá 6 años, ha empezado a mostrar interés por las cantidades.

Como ya sabéis, hace un mes que nos hemos mudado a Escocia, donde nos quedaremos 2-3 años.

No hemos podido traer todos los materiales, juegos, juguetes, libros… que teníamos en España ya que había muchas cosas y tuvimos que hacer una selección. Cada hijo escogió lo que más le interesaba, necesitaba o le gustaba. Fue toda una lección de desapego total para toda la familia. Yo tampoco he podido traer todos mis queridos libros y eso, si os soy  sincera, me ha costado mucho.

Entre los materiales escogidos había estas perlas Montessori. En Lleida las teníamos en una estantería junto con más materiales de cálculo pero Naikari nunca les había prestado mucha atención. Ainara y Urtzi las han utilizado alguna vez.

Aquí en Escocia, las he puesto sobre una mesita en el comedor junto con otros materiales. Hace un par de días Naikari las cogió y empezó a jugar con ellas hasta que finalmente me preguntó por qué estaban “enganchadas” tantas bolitas juntas. Yo le expliqué que en 1 barrita había 10 bolitas, que en 10 barritas de 10 bolitas había 100 bolitas en total y que formaban una tablita y que en 10 tablitas de100 bolitas había el cubo con 1000 bolitas todas juntas.


Wow, qué descubrimiento hizo Naikari. Se quedó impresionada al ver todas esas bolitas juntas y quiso asegurarse de que 10 veces 10 eran 100 y se puso a contar las bolitas una a una (ella ha aprendido a contar hasta cien jugando en el coche con sus hermanos) y finalmente dijo: “Es verdad que 10 tiras con 10 bolitas cada una son 100”.

Luego quiso contar el cubo de mil para asegurarse también pero se cansó enseguida.


Estos materiales pueden ser muy útiles para ver las cantidades por separado. Ella sabía que 100 eran más que 10 y que 1000 eran más que 100 pero al ver el volumen real de las bolitas se quedó perpleja al poder constatarlo. 


Nosotros teníamos bastantes materiales Montessori de mates y cálculo pero, la verdad, es que no los hemos utilizado mucho ya que Ainara y Urtzi hacen muchos cálculos mentales y no los necesitan. No obstante nos han sido útiles en momentos concretos cuando me han preguntado: “¿Cuántas monedas de 5, 10, 20 y 50 céntimos hacen un euro?” o ¿Cuánto son 5 veces 5, 6, 7…?”.

Como ya sabéis nosotros vamos dándoles a nuestros hijos lo que ellos van necesitando en el momento en que les interesa, lo piden, lo necesitan o lo preguntan. Solemos propiciar oportunidades de aprendizaje pero no decidimos qué enseñarles, cuándo ni a qué ritmo. Los materiales Montessori son muy populares entre las familias homeschoolers en España y la verdad es que para escuelas los encuentro muy útiles ya que los niños pueden ver las cifras concretas al poder manipular los materiales. De este modo no empiezan a hacer cálculo de una forma tan abstracta utilizando las cifras cuando aún no saben ni conocen las cantidades. No es lo mismo ver un 5, un 8, un 13 escrito en número… que ver 5 bolitas, 8 bolitas, 10 bolitas + 3 bolitas. No obstante, me he dado cuenta que no hace falta gastarse tanto dinero en estos materiales tan bonitos y atractivos, para los adultos, teniendo piedrecitas, garbanzos, tapones de distintos colores…






domingo, 28 de septiembre de 2014

Mates en una familia Unschooler por Linda Wyatt.

Esto es de la página de Sandra Dodd.

So here is another update, from Sept 2014

My kids are now 27, 24, and 21.

The oldest, Simon, who got excited about trig on that day all those years ago, now works as a paraprofessional math and science tutor at the local community college.


He decided he wanted to take some college classes at some point ( I don't recall exactly when) and he went and took the GED exam and the SATs cold, without any preparation or studying, just to see what was on them and how he would do. I didn't know about this until afterwards; he didn't ask for my help. He did extremely well on both.


He started classes at the community college, and I found his approach to that to be very interesting. First, he took a bunch of placement tests. Then, even though he "placed out" of some of the classes, he chose to take them anyway, because he was curious about how they would be taught, not having any experience of being in classes like that before. He quickly became very popular with all the professors, because he actively participated in class, asked lots of questions, and was more interested in the material than in the "social life" there.


Then he found that he was interested in more things than could fit into a normal class schedule, since several times, things he wanted to do met at the same time. He went and talked to the various professors, and was given permission to take simultaneous classes, going to each half the time. I had never heard of someone doing this before.


He took nearly every math class offered at the college, including a very interesting class designed for prospective public school teachers, about how to teach math. Interesting both because some of it was potentially useful (like how to figure out what misconception someone is having based on precisely WHAT "wrong answer" they give, sort of a "backwards engineering" concept) and some of it was horrible (relying on timed drills, class management, etc).


He also took advantage of the wide variety of opportunities, including a biology class that included a trip to Costa Rica, some hiking, backpacking and canoeing classes, and whatever he felt like doing for fun. He found some excellent teachers (who are now friends). He met his now-serious girlfriend in a philosophy class because she was one of the other people there who was willing to argue.


He didn't feel constrained to taking what the college "required" for a degree, and simply took classes he liked. He ended up with enough of the right distribution of credits that they gave him a diploma, but it wasn't a typical program or time frame, neither of which was important to him.


He was recruited by the tutoring center, and became first a peer tutor (while still a student), and then was hired as a paraprofessional after he graduated. He really likes working with the remedial students, because they come to him with so much fear of the "hard" stuff, of math and science, and he really enjoys helping them come to a better understanding so they can let go of that fear. His goal in working with them is understanding the concepts, rather than just passing tests. He tutors for all of the math and science classes the college offers, as well as various computer classes and a few odds and ends. Some of the things he tutors are things he has never taken a class for, but learned on his own. He also helps train the peer tutors. What started as getting together to help a friend with her calculus homework, became a career.


My middle child, Tim, is a musician, writer, photographer, and deep thinker. His interest in math has never been in a written form, math-for-the-fun-of-math, that his brother and I enjoy. It is an intrinsic part of everything he does. He has occasionally had some concerns that maybe he "should" know more math than he thinks he does, but whenever we've sat down and looked at it, he hasn't ever had any trouble doing whatever he's needed to do. It's a funny thing, in a way, how often kids who never go to school sometimes feel pressured by cultural things, just like many unschooling parents do, but in our experience, it has been only that: a culturally induced concern that turns out not to be validated.


Tim has not ever taken an academic class in anything. At all. He has no way to compare his experience learning without any formal teaching, to learning with it, because he has only ever experienced learning on his own, except for swordsmanship. And even that, though it is formally presented, is really learned through his own practice. I think he may take some classes, somewhere, at some point, which would ease his mind about the whole thing, but so far, he has been busy doing other things.


My daughter, Sarah, HAS had an experience that allows her to compare. Her first academic class experiences came in the form of firefighter training, and then in emergency medical training. She had no trouble with either, being at the top of her classes. Then she decided to take a higher level medical class, in a college setting. One involving a lot of anatomy and physiology, biology, chemistry and math- none of which she had ever specifically studied, formally or otherwise.


She was a little apprehensive, being the youngest in the class, with the least experience.
She rocked it.

She was one of the few people to do well on both written tests and practical skills.
What she discovered was, I believe, very valuable to her.

She expected everyone else in the class to have an easier time, since they HAD taken math, chemistry, biology, etc, in school. All of them had graduated high school, some had college degrees, and all had more medical experience.


But what she saw was that a) they largely had really negative attitudes about both the materials and about testing, neither of which she shared, and b) their performance did not indicate ANY "advantage" from having taken and passed all those classes in school. They didn't remember any of it, and experienced significant stress about all of it. She, on the other hand, really wanted to understand it, and also found that she HAD learned a lot of it, over the years, as part of other interests.


Once she realized that, she was no longer apprehensive at all, and really enjoyed the class. She is now planning to go to nursing school.


To summarize, all three have had no trouble whatsoever with math throughout their lives so far. 
Two have found considerable advantages in not having had a standard public school experience of math.

And all three still have very different interests. :-)


Linda Wyatt, September 2014